CREPÚSCULO VS HARRY POTTER
 
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 ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)

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Albita!!
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Vie Oct 31, 2008 12:59 am

Ooooh!! has publicado!!
te adoro!!
^^
hace bastante tiempo que no me paso por el foro pero lo primero que hice fue pasarme por tu fic! ^^
anda porfa siguelo antes de que me de un ataque!!

bsines!! ^^
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Hermione79



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Lun Nov 17, 2008 9:44 pm

Albita!!, Bonnie... GRACIAS POR VUESTROS POSTS! HACÍA TIEMPO QUE NO ME PASABA POR AQUÍ. BUENO, ESPERO QUE OS GUSTE LA CONTINUACIÓN DE LA HISTORIA!! MUCHOS BESOS!!


No supo con exactitud el tiempo que había transcurrido desde su llegada a aquel lugar, simplemente parecía una eterninad. Podía sentir la cálida mano de su amigo agarrando delicadamente la suya. Seguramente se había quedado dormido junto a ella. Era una sensación horrible la que sentía. Deseaba poder hablarle, mirarle...deseaba poder levantarse en ese preciso instante y abrazarle hasta el fín de los días. A medida que el tiempo avanzaba volvía a recobrar lentamente la sensibilidad, aunque eso no le confortaba lo más mínimo. Las palabras que durante horas Ron le había dedicado le estaban ayudando a seguir luchando por su vida, por sus amigos. Sentía que les estaba fallando, pues en vez de mejorar lo único que estaba haciendo era dejar que su cuerpo muriese gradualmente. Podía sentir que cada segundo que pasaba se llevaba con él valiosos días de su vida y eso le aterraba de sobremanera. No deseaba morir, pero por alguna incomprensible razón no sentía fuerzas suficientes para seguir viviendo. ¿Qué le estaba pasando? Se sentía débil. Se sentía cobarde y egoista por no querer seguir existiendo en un mundo que no le hacía feliz. ¿Estaba demostrando de esta manera ser mezquina con todos aquellos que esperaban que en cualquier instante despertase? Sabía que sí pero no quería, o más bien no podía, seguir viviendo en aquel mundo de sufrimiento y dolor que había experimentado los últimos meses. No deseaba seguir al lado de un hombre al que no amaba, verse obligada a mentir a sus amigos por temor a que estos le tomasen por xiflada o soñar con escenas incoherentes que solo avivaban la esperanza de que todo aquello fuese irreal, que todo aquello no fuese más que un sueño, un sueño del cual en cualquier instante despertaría. Sintió sus ojos humederse bajo sus párpados y, por primera vez en su vida tuvo claro que era lo que deseaba, por primera vez mostraría un egoísmo ausente hasta ese momento en ella, pero no podía seguir viviendo, no así.
El cuerpo de Ron se movió a su lado, como si ya hubiese despertado de aquel prolongado sueño del que había sido protagonista. Quiso dedicarle una sonrisa a aquel pecoso compañero de travesuras. Quiso observarle por última vez, observar la manera en la que bostezaba y se frotaba los ojos al despertar como siempre sin excepción alguna hacía.
-Buenos días Herm-susurró el pelirrojo junto al oído de la muchacha, que en ese mismo instante dejó caer aquellas finas lágrimas que traspasaron sus párpados cerrados
Pudo notar la rigidez con la que el muchacho agarraba su mano. Sabía que él había contemplado sus lágrimas, aquellas lágrimas que esperaba que él entendiese y que recordase con ternura y cariño y no con reproche y rencor. Apartó la cálida mano de la suya, completamente helada. Tras unos pocos segundos escuchó los rápidos pasos del pelirrojo en dirección contrária y supo que sería la última vez que escuchase aquella forma que él tenía de caminar, tan característica y especial como él mismo. Hubiese podido fingir que no tenía miedo a la muerte, pero lo que verdadermante sentía era pánico por pensar que en pocos minutos sus pulmones dejarían de aspirar el aire que le envolvía y que su corazón se pararía etérnamente para nunca jamás volver a bombear la sangre que circulaba por todo su cuerpo. Pero quizá lo que más miedo le dió fue el hecho de dejar de pensar, de recordar, de razonar, reflexionar...

Salió de la habitación con tanta rapidez que en su ajetreada carrera estuvo a punto de chocar contra una de las múltiples peronas que abarrotaban el lugar y que iban a visitar a sus familias, a sus amigos o a aquellos conocidos a los que creían que debían ver.
Corrió como si la vida le fuese en ello, atravesando puertas y pasadizos en un abrir y cerrar de ojos. Sin interrumpir en ningun instante el ruído que sus zapatos producían en el mazizo suelo se dirigió hacia la cafetería, en la cual entró haciendo tal ruído que captó la atención de todos aquellos que se encontraban en el lugar. Pudo distinguir entre el gentío las miradas asustadizas de Harry y Ginny, que le miraban temiendo lo peor. Rapidamente se alzaron de sus respectivos asientos y se dirigieron hacia el muchacho con la mayor presteza posible.
-¿Ocurre algo?-preguntó Ginny sin apartar sus marrones ojos de los claros de su hermano interrogando en siléncio al chico
-Creo que...que...-intentó explicar Ron, aunque las palabras no salieron de sus boca con la precisión adecuada
-¡¿Que pasa?!-gritó la pelirroja desesperada ante la mudez de su hermano, al cual se le habían humedecido considerablemente los ojos al igual que en ese preciso instante ocurría con los suyos própios
-Voy a llamar a un médico-dijo Harry segundos antes de alejarse de allí con una carrera digna de un atleta
-¿Que ocurre?-volvió a repetir Ginny con voz quebrada sin poder evitar que varias lágrimas surcasen sus pequeños ojos
Ron no supo que contestar, tan sólo la abrazó con tanta ternura y calidez provocando que ella captase al instante lo que el muchacho pretendía comunicarle. Rapidamente se separó de él a la vez que negaba con la cabeza negándose a aceptar aquella opción.
-No va a morir...-murmuró casi en un susurro inaudible mientras emprendía el paso hacia la habitación de la muchacha seguida de cerca por su hermano mayor, que parecía encontrarse en estado de trance-No voy a permitir que nos abandone...-volvió a murmurar para sí misma-Jamás-se juró a sí misma intentando caminar con más presteza, aunque era casi imposible poder acelerar más el paso.
Cuando llegaron al cuarto observaron el cuerpo de la muchacha que descansaba completamente inmóvil tapado con aquellas finas sábanas en ese momento del mismo color que la piel blanquecina de la joven. Sus labios anteriormente rojizos permanecían completamente morados y sus mejillas encendidad poseían una palidez inhumana.
-He-hermione...-susurró Ginny acercándose con lentitud al cuerpo de la castaña
Al situarse junto a ella agarró con fuerza su mano y la estrechó creyendo que de alguna manera así podría hacerle despertar.
-Esta helada-murmuró con amargura sin apartar ni un simple instante las pupilas de su mejor amiga a la vez que dejaba que nuevas lágrimas brotasen de entre sus párpados
Ron se aproximó temerosamente a las muchachas sin saber que hacer o decir. Se sentía tanta impoténcia en su interior...Deseaba poder hacer algo por Hermione. Deseaba poder salvarle y tener nuevamente el privilegio de volver a observar aquellos intensos y brillantes ojos castaños mirándole con esa ternura insólita perteneciente a ella, sólo a ella.
En ese instante Harry penetró en la estáncia seguido de un medimago, que rápidamente se colocó junto a la castaña mientras le buscaba el pulso y movía su varita una y otra vez por su esvelto cuerpo.
-¿Está...?-preguntó el pelo azabache que mantenía una palidez inaudita en su rostro
-No-respondió el medimago sin apartar su vista de la muchacha-Ciertamente no
-¡¿Qué significa eso?!-preguntó histéricamente Ginny sin apartar su vista de la escena a la vez que Harry le rodeaba con sus fornidos brazos para intentar calmarle
El medimago suspiró amárgamente y se volteó para dirigirse a los tres presentes, que le miraban con miedo al siquiera pensar en la posibilidad de que la castaña les dejase.
-Lo siento mucho-comentó con calma mirando a los muchachos
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Hermione79



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Sáb Nov 22, 2008 2:36 am

A la lejanía podía escuchar las voces de sus amigos, unas voces que pronunciaban palabras inaudibles en ese instante para ella. Sabía que en pocos minutos aquellos murmullos ininteligibles serían callados por el siléncio de la muerte y deseaba con toda su alma que aquello sucediese tan pronto como fuese posible, pues el terror se estaba invadiendo de cada rincón de su mente todavía existente. Lentamente aquellas voces fueron desapareciendo hasta quedar de ellas tan sólo el mutismo más absoluto. Fue entonces cuando creyó que su vida expiraba, aunque algo extraño estaba sucediendo. Si estaba muerta, ¿Porqué su mente seguía funcionando con la misma determinación de siempre? Quizá era eso la muerte. Quizá lo único que llegaba a morir era su cuerpo, pero la mente de aquellos que habían fallecido seguía funcionando incluso después de que esta supuestamente dejase de actuar al evitar que la sangre del cuerpo llegase hasta ella. Si eso era verdaderamente la muerte, incluso la peor de las vidas era mejor que ella. No había mayor crueldad que seguir recordando a aquellos que habías dejado en vida sin poder volver a visualizarles, a hablarles o a sonreirles. Añorar a todos aquellos que en vida habías amado...Un destino despiadado para todos por igual. Deseaba poder llorar y gritar hasta que sus cuerdas vocales se quebrasen por su llanto, aunque por desgrácia ya no podía conseguir llevar a cabo estos actos. No tenía cuerpo. Tan sólo era una espécie de eséncia encerrada en plena oscuridad.
Notó una tíbia lágrima rozar suavemente su mejilla derecha. Se sorprendió al notar el tacto de aquella diminuta gota de agua atravesar sus párpados cerrados para seguidamente recorrer con parsimonia la blanquecina piel que formaba su pómulo. En un alto reflejo, alzó su brazo y limpió la lágrima que entonces recorría su mandíbula a la vez que ante el asombro que sentía abría lentamente los párpados mostrando tras ellos unos grandes ojos color café. Observó con asombro y desconcierto la gran casa que se apareció ante ella. Recorrió su mirada por las solitarias calles y, sin saber que era lo que debía hacer, se acercó lentamente hacia la entrada de la vivienda. Al llegar finalmente ante esta, golpeó suavemente la puerta de la entrada consiguiendo que esta se abriese tras originar un leve chirrio.
-¿Hola?-preguntó a la vez que atravesaba la puerta, que daba directamente al recibidor-¿Hay alguien ahí?-preguntó nuevamente sin atreverse a seguir caminando al observar el lugar, totalmente destrozado.
Al no obtener respuesta alguna, decidió inspeccionar la casa en busca de algo que pudiese aclararle la mente y que pudiese explicarle la causa por la cual se encontraba en aquel lugar. Con paso vacilante, penetró en la primera habitación que se encontraba más cerca de su posición. Contempló los platos rotos esparcidos por el suelo, el reloj colgado en la pared que permanecía completamente destrozado, los estantes abiertos y la despensa abarrotada de comida, parte de la cual permanecía en el suelo. Conocía a la perfección aquel lugar ahora totalmente destruido. Al voltearse para salir de la estáncia en busca de las personas que habitaban en aquella vivenda, contempló con desconcierto a la persona que ingresaba en ese instante en la cocina con paso apresurado. Antes de que pudiese abrir la boca, la muchacha se acercó rapidamente a ella y, sin poder borrar la cara de tonta que se había formado en su rostro, contempló cómo aquella joven atravesaba su cuerpo como si de un fantasma se tratase sin cesar el paso para dirigirse con rapidez hacia la mesa que permanecía en el centro del cuarto, dónde dejó a la niña que hasta entonces había llevado en brazos y en la cual Hermione no había reparado hasta ese momento. Rápidamente la conocida muchacha se dirigió hacia uno de los cajones, que abrió con brusquedad y del que cogió un pañuelo en el que seguidamente introdujo el hielo que había cogido del congelador. La intrusa cogió nuevamente a la niña de cabellos rojizos y colocó el pañuelo en su frente mientras lo sujetaba con su mano izquierda y con su derecha lograba llevar a la pequeña en brazos. De la misma manera que anteriormente, la joven volvió a atravesarle para seguidamente salir de la cocina con apresuramiento.
Hasta entonces se había dedicado a observar la escena con confusión sin siquiera molestarse en hablar, pues permanecía completamente aturdida por lo que había ocurrido instantes antes. Al recobrar el sentido, salió corriendo de la sala buscando a las intrusas.
-¡Perdona!-llamó al contemplar como la chica subía con rapidez las escaleras hacia el primer piso-¡Espera!-gritó siguiendo sus acelerados pasos
Subió los escalones con la mayor presteza que le fue posible para seguidamente recorrer el estrecho pasillo al que daban las escaleras y que en ese instante la muchacha a la que perseguía estaba recorriendo. La siguió hasta una de las habitaciones, en la que ingresó tras ésta. Ante ella apareció un imponente hombre vestido regurosamente de negro que le observaba, o mejor dicho observaba a las dos personas situadas a pocos centímetros de ella tras una máscara que ocultaba parte su rostro, en el que esbozó una fría sonrisa que logró erizar el vello de sus brazos descubiertos. El individuo alzó su varita apuntando con ella a las chicas a la vez que la mayor de ellas abrazaba con fuerza a la desprotegida pequeña.
-Deja a la niña vivir-le rogó la joven refiriéndose a la niña escondida en su pecho
-¿Porqué debería hacerle caso a una asquerosa sangre sucia como tú?-preguntó con sorna el muchacho acercándose lentamente a sus víctimas
-Te daré lo que quieras-le ofreció la muchacha
-No tienes nada que poder ofrecerme-Aseguró en tono cortante el hombre
Hermione pudo observar como de los ojos café de la joven escapaban varias lágrimas de temor e impoténcia.
-Seré tu esclava-ofreció la muchacha mirando fijamente al hombre, que permaneció durante algunos instantes pensativo para seguidamente esbozar una fría sonrisa en su rostro.
-¿Serás mi esclava hasta el día de tu muerte?-preguntó el joven acercádose a las chicas
-Si...lo juro-aseguró la chica a la vez que abrazaba a la pequeña que decansaba entre sus brazos-Pero debes dejar viva a la niña-comentó con atrevimiento
-Yo no obedezco órdenes. Y menos de una sangre sucia-respondió agresivamente el muchacho alzando de nuevo la varita hacia ella
-Si la dejas vivir...Te obedeceré en todo lo que me mandes...para siempre...Dejaré que hagas conmigo lo que quieras, podrás matarme, torturarme...nunca me resistiré-prometió la muchacha a la vez que dejaba que varias lágrimas recorriesen sus mejillas al cerrar sus párpados ante la asombrada mirada de Hermione
El joven se acercó a la chica y habló con tanta determinación que heló cada parte del cuerpo de la castaña, que no podía apartar su vista de la escena que se formaba ante ella.
-Trato hecho-dijo el mortio sonrriendo cruelmente-¡Desmayus!
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Massiel

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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Sáb Nov 22, 2008 6:56 pm

soy nueva en este foro y el tuyo es el primer fic que leo!!! me encanta!escribes maravillosamente!! sigue por favor! Crying or Very sad no tardes mucho en publicar!! si si?? Very Happy la historia esta buenisima!! Razz
continuala pronto..........
........Massiel
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Bonnie...



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Dom Nov 23, 2008 5:23 am

q bn q volvist!
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Massiel

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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Vie Dic 19, 2008 6:26 am

q pasa?? Sad por q ya no publicas mas capis?? Shocked no nos dejes con la intriga porfis!!! Neutral queremos capi! queremos capi! Laughing NO TE PIERDAS!!! PUBLICAA!!! PORFAAA!!! cdt! besos!
...Massi! santa
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Albita!!
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Mar Dic 23, 2008 5:13 pm

como siempre has conseguido dejarme con la boca abierta...
sabes que me entanca como escribes!!
puff, tu fic esta, como siempre, tremendamente interesante!!
tienes que seguirlo por favor!! lo necesito!
^^
Besos!
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Hermione79



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:52 am

HOLA A TOD@S Y FELIZ NAVIDAD!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! AQUÍ OS DEJO COMO REGALO DE NAVIDAD VARIOS CAPÍTULOS SEGUIDOS, ESPERO QUE VERDADERAMENTE OS GUSTEN, AUNQUE ALGUNOS SON REPETITIVOS HE ESCRITO ALGUNOS NUEVOS. OS DESEO FELICES FIESTAS Y, POR SI NO ME CONECTO ANTES DEL FIN DE AÑO...FELIZ AÑO NUEVO!!!!!!!!!


Aquella imagen se volvió completa negrura y de aquella habitación desordenada tan sólo quedó oscuridad. En pocos segundos se transportó a un nuevo y lúgubre lugar. Observó las paredes de piedra a conjunto con el suelo, tan humedecido como los cuatro muros que lo cercaban. Tan solo una diminuta ventana con barrotes dejaba entrar la tenue luz de la luna que iba acompañada por el frío aire de la noche, que enfriaba la estancia. Lentamente giró el rostro al escuchar una respiración pausada justo a su lado y, cuando lo hizo, se descubrió a ella misma recostada contra la fría pared de piedra. La muchacha mantenía la mirada perdida y su palidez denotaba el cansancio y el frío que sentía en su piel. En ese instante se escuchó el cerrojo de la gran puerta de metal situada frente a Hermione, que examinaba con detalle cada suceso que ocurría en aquella pequeña y sombría estancia. El individuo que acababa de ingresar en la celda mantuvo su mirada fija en la joven, que mantuvo el semblante serio y aparentemente imperturbable.
-¿Quién eres?-preguntó la muchacha iniciando la conversación al ver que el sujeto que se encontraba observándole no parecía tener intención alguna de iniciar un diálogo
Hermione observó al muchacho, que formó una extraña sonrisa que nada le gustó.
-¿No me reconoces Granger?-preguntó el chico acercándose lentamente a ella-Vaya, vaya...¿así que no sabes a quien le has confiado tu vida?-comentó presuntuosamente con un deje de burla en su voz
Hermione se quedó paralizada examinando con minuciosidad al joven sabiendo con certeza que conocía aquella voz.
El chico sonrió al notar la expresión en el rostro de la chica, que había gesticulado de la misma manera que lo había hecho ahora la castaña. Parecía haberse dado cuenta de que ella por fín le había reconocido.
-Ya era hora Granger. Pensaba que eras más lista...-comentó pretenciosamente el chico
Fue en ese instante cuando Hermione calló en la cuenta de que el chico que se encontraba tras esa máscara era nada más y nada menos que Draco Malfoy, el chico que últimamente le inspiraba grandes dudas en su vida.
-¿Donde está Lucy?-preguntó la muchacha mirando con odio al joven
-Esta bien-aseguró el rúbio
-¿Como puedo saberlo?-preguntó la chica sin fiarse de las palabras del joven
-No puedes-comentó el muchacho con una pícara sonrisa-Tendrás que creer en mi palabra
-¿De verdad crees que puedo creerte Malfoy?-preguntó la joven mirando con asco al chico
-Granger, no me importa que me creas o no. Solo eres una squerosa sangre sucia y, además, ahora también eres mi esclava y debes obedecerme-mencionó el chico mirando tras aquella careta a la temerosa muchacha
Nuevamente aquella imagen desapareció ante sus ojos para trasladarle a otra muy diferente. Se apareció en una pequeña y elegante habitación completamente oscura a causa de la falta de luz por las cortinas cerradas y las luces apagadas. El ruido de un objeto rompiendose sobresató a Hermione, que dirigió su mirada al frente, donde una pequeña figura la observaba a ella, recostada en la cama de cuerpo y medio que se encontraba en el lugar.
-Lo siento mucho señorita-dijo la elfina de grandes ojos verdes, los cuales se cristalizaron al observar la lámpara rota en varios pedazos que reposaba en el suelo de la estancia. Tras el suceso, la pequeña elfa se dirigió hacia una de las paredes para seguidamente empezar a golpearse en ella.
La joven se levantó rápidamente de la cama y cogió a la elfina en brazos. Cuando finalmente esta pareció tranquilizarse, la muchacha sentó en la cama a la intrusa y seguidamente se sentó a su lado.
-¿Como te llamas?-preguntó la muchacha examinando a la diminuta elfina, que le miraba con timidez
-Me llamo Elisa señorita
-Yo soy Hermione-se presentó la chica a la vez que esbozaba una tierna sonrisa
-¿La señorita Hermione desea alguna cosa?-preguntó la elfina levantándose de la cama con una alegre sonrisa pintada en su arrugado rostro
-No, gracias-agradeció la muchacha, a la cual Hermione no quitaba ojo
-Mi señor esta muy enfadado porque usted no ha asistido a la cena-comentó la elfina provocando tanto el enfado de la muchacha como el de Hermione
-¡Dile a tu señor que ya puede enfadarse todo lo que desee que jamás le obedeceré!-gritó con enfado la chica a la vez que se levantaba de la cama y se dirigía hacia la ventana, donde un hermoso paisaje nevado le daba los buenos días
-Señorita...mi señor es una buena persona
-Dejame que lo dude...-susurró por lo bajo Hermione a la vez que aquella habitación desaparecía ante sus ojos para segundos después volver a aparecer ante ella. En ese instante la elfina ya no se encontraba en el cuarto y parecía que el tiempo había transcurrido ante la oscuridad que le había cegado unos instantes.
Escuchó unos pasos firmes que sin duda se dirigían hacia la habitación, en la que la joven permanecía completamente serena sin que aquellos seguros pasos le turbasen lo más mínimo. Brúscamente, Draco apareció en la sala y fulminó con la mirada a la muchacha, que dirigió su vista hacia el muchacho. Parecía furioso y eso inquietó a Hermione, aunque no pareció que a la chica le inquietase lo más mínimo.
-¿Que quieres Malfoy?-preguntó la chica esbozando una sonrisa que enfureció al rubio que la observaba desde la puerta
-¡¿Como te atreves?!-gritó con ira cerrando la puerta de la habitación de un portazo consiguiendo que Hermione empezase a agitarse desde su posición
-No se a que te refieres-aseguró la muchacha fingiendo inocéncia
Draco se acercó a ella, la cogió fuertemente por el cuello, consiguiendo que Hermione no pudiese reprimir un sonoro grito a la vez que se tapaba la boca con sus manos, y la empujó con fuerza contra la pared haciendo que la chica gimiese de dolor.
-¡No se quien te has creído que eres Granger, pero ten claro que tan solo eres una asquerosa sangre sucia y que ahora me perteneces!-gritó enfurecido el chico apretando con más fuerza el cuello de la chica mientras la miraba con un profundo odio
Cuando Hermione corrió hacia el muchacho para intentar conseguir que la soltase aquella escena se difuminó ante sus ojos fomando una nueva que le impresionó. Se observó a sí misma intentando mantener el equilibrio en el resbaladizo hielo situado a sus pies. Examinó con detalle el paisaje que le rodeaba en el que se hallaba poca cosa más que hielo, nieve y árboles blanquecinos a causa de esta. Examinó el lugar sin demasiado interés antes de topar con la fría mirada de un rubio que le observaba a pocos metros de donde ella se encontraba. Durante algunos segundos no pudo esquivar la mirada de aquellos ojos grises hasta que un crujido bajo sus pies centró toda su atención. Al voltear su rostro observó con asombro como la muchacha caía lentamente en el interior de la fría agua situada bajo la gruesa capa de hielo. Al intentar coger a la chica de la mano, esta la atravesó como anteriormente había sucedido y la joven terminó desapareciendo entre el fluido líquido causando el nerviosismo de Hermione, que no se percató de que su enemigo se encontraba muy cerca de ella. Cuando sintió la preséncia del muchacho giró su rostro para observarle, aunque el chico no tardó en desaparecer al igual que lo había hecho instantes antes la castaña.
-Se...Se ha lanzado-murmuró Hermione sin poder creer lo que acababa de observar con sus propios ojos color café
Al cabo de pocos instantes la rubia cabellera del chico traspasó el agua mostrando seguidamente el cuerpo de la chica, que tenía fuertemente sujeto al suyo. Con un gran esfuerzo se agarró al escurridizo bloque de hielo propulsándose para intentar lograr salir al exterior. Con gran empeño consiguió finalmente sacar a la chica de aquel infierno congelado en el que los dos habían estado sumergidos durante varios segundos. El muchacho cogió aire con insisténcia sin apartar su mano de la estrecha muchacha de la chica, que se encontraba pegada a él. Miró con desconcierto la manera en la que el rúbio observaba a la chica, que no denotaba tanto odio como de costumbre.
Como otras veces aquel suceso desapareció ante sus ojos dando paso a otro completamente diferente. Observó la elegante estancia en la que el rubio y la muchacha se encontraban. Una mesa de mármol les distanciaba a ambos, los cuales permanecían muy arreglados para una simple cena. Se observó con admiración. Jamás se había visto tan hermosa como entonces, aunque su rostro permanecía mucho más tenso de lo que jamás se había encontrado, quizá por la conversación que hasta entonces habían mantenido ambos sujetos.
-Granger eres una fiera salvaje, pero te aseguro que conseguiré domarte-comentó Draco cuando los elfos que les sirvieron la cena salieron de la sala dejándoles solos
-¿Domarme?-preguntó la chica ofendida-No soy un animal Malfoy
-Pues te comportas como tal-aseguró el chico fastidiado haciendo que Hermione le fulminase con la mirada
-Imbécil...-comentó cruzándose de brazos a la vez que miraba a la muchacha con reproche, ya que esta ni siquiera se había molestado en abrir la boca para respoder el comentario grosero del chico ignorándole por completo.
-Mírame Granger-ordenó el chico desafiantemente
-Yo no obedezco órdenes tuyas Malfoy-dijo la castaña sin mirar al rubio, pues parecía mostrar más interés por su comida que por el muchacho que le observaba con enfado
El chico enrojeció de fúria. Sobresaltando a Hermione, el chico se levantó de la silla con rapidez y se dirigió hacia la chica, aunque esta todavía no se había dignado a mirarle a los ojos. El rubio la cogió del brazo fuertemente y le obligó a levantarse de la silla.
-Me haces daño-se quejó la muchacha intentando soltarse del joven
-¿Crees que me importa Granger?-preguntó el chico con rabia
Hermione depositó una mirada de odio hacia el rubio y corrió para ayudar a la muchacha, aunque una vez más no pudo hacer nada por ella, ya que atravesaba todo aquello que parecía material y compacto. Se reprochó a sí misma ser tan estúpida como para seguir intentando cambiar los sucesos sabiendo que lo único que podía hacer era observarlos desde el lugar donde se encontraba.
-¿Ahora te dignas a mirarme?-preguntó el chico con un deje de rábia en su serena y melodiosa voz.
-Te odio Malfoy
El chico rió ante el comentario de la muchacha haciendo que esta enfureciera.
-¿Crees que yo no te odio impura?
-Si tanto me odias, ¿porque no me matas?
-Te necesito como rehén Granger. Estoy seguro de que tus amiguitos Cara rajada y pelo Zanahoria daran cualquier cosa por volver a verte con vida
Al escuchar esto Hermione sintió el nuevo impulso de lanzarse al cuello del rubio, aunque desistió en llevar a cabo aquella idea sabiendo que de nada serviría que lo hiciese, así que simplemente entrecerró los ojos con enojo intentando no perder detalle de lo que ocurría ante ella.
-¡Eres asqueroso!-gritó la chica intentando soltarse del rubio sin conseguirlo
Draco la cogió del cuello como en la última escena había hecho y le empejó fuertemente a la pared.
-Aprenderas a ser más educada conmigo Granger, te lo aseguro-murmuró el chico completamente furioso
-¡Núnca obedeceré a ninguna asquerosa serpiente como tú! ¡Eres lo más asqueroso que he visto en mi vida!-gritó la muchacha con rábia
El chico enfureció más si es que era posible y cogió a la joven del pelo para seguidamente arrastrarla mientras ella gemía de dolor. La escena se oscureció unos instantes para luego mostrar nuevamente la celda hasta la que el chico le había conducido. Con brusquedad empujó a la muchacha en el interior de la mazmorra. La chica se levantó del suelo y miró al rubio con osadía.
-¡Te quedaras aquí hasta que aprendas a obedecerme!-gritó con ira el rúbio
-Pues moriré aqui Malfoy, porque jamás seguiré tus órdenes-murmuró la chica esbozando una cínica sonrisa
El rubio alzó su varita hacia ella hechizándole consiguiendo que cuatro cadenas de hierro envolviesen cada una de las muñecas y los tobillos de la muchacha. La chica esbozó una mueca de dolor cuando las cadenas atraparon sus extremidades.
-¡Pues morirás!-gritó el chico saliendo de la celda y cerrando la puerta detrás de sí.
Otra ceguez se formó en sus ojos para seguidamente mostrar un hermoso paisaje. Se encontraba en un bosque completamente blanco a causa de la nieve que entonces descendía del cielo. Distinguió una esvelta figura que recorría el lugar esquivando con agilidad las ramas que sobresalían de los arbustos hasta que finalmente cesó el paso muy cerca de donde ella se encontraba. Se observó a sí misma y no pudo evitar quedarse asombrada ante esto, pues la chica permanecía verdaderamente bella, como nunca se había visto a ella misma. Su largo vestido verde esmeralda de seda y su pelo recogido le daban una elegancia que verdaderamente no le pertencían. Se sentía indigna de ser ella y no la chica que en ese instante cogia aire con ánsia tras la larga carrera que había protagonizado. De repente una figura le atravesó por enésima vez para seguidamente agarrar con fuerza el brazo de la refinada muchacha y empujarla contra un arbol con fuerza.
-¿Creias que podrías escapar de mí?-preguntó el rubio acercándose tanto a la castaña que sus bocas casi se rozaron
Hermione contempló con inconformidad la brusquedad del chico al observar la forma en la que el muchacho agarraba fuertemente por las muñecas a su "otro yo".
-Me haces daño...-se quejó la chica en un susurro quebrado a causa del llanto
No sabía la causa por la que la muchacha lloraba o por la que el rubio permanecía tan furioso, pero algo grave debía haber pasado para que los dos llegasen a tal extremo de odio, el cual podía ver reflejado en los ojos de la pareja y el cual se proferían el uno al otro mediante la vista.
-¡¿Crees que me importa?!-gritó completamente encolerizado el chico
La joven cerró los ojos provocando que otras dos lágrimas recorriesen sus rojizas mejillas, seguramente rojas a causa del frío que quizá llegaba a hacer en el lugar, aunque Hermione no era capaz de sentir aquella supuesta frialdad, sinó que permanecía simplemente contemplando y analizando cada una de las escenas que se producían ante ella mostrándole escenas nuevas y completamente confusas que no lograban nada más que aturdirle aún más a medida que aquellos acontecimientos sucedían.
-Te aseguro que aprenderás a respetarme, aunque sea por las malas-susurró el chico junto al oído de la castaña, que entreabrió los labios con la intención de hablar aunque, por lo que Hermione pudo percivir, las palabras no lograron escapar de su boca quizá por miedo, por el miedo que sentía hacia el muchacho
La castaña volvió a abrir los ojos y ambos se contemplaron exhaustivamente. Ante el asombro de Hermione, Draco besó a la afectada joven ocasionando que su llanto se cortase de repente. Tras unos pocos segundos, la chica volteó el rostro para evitar encontrarse con los labios del chico provocando que Hermione suspirase con tranquilidad al observar la negativa de su yo ante los aprisionadores labios del muchacho, aunque su nueva serenidad se esfumó con la misma rapidez con la que había aparecido al contemplar con la boca completamente abierta y los ojos como platos el nuevo intento que el chico llevaba a cabo y la forma en la que esa vez la castaña le correspondió.


Última edición por Hermione79 el Miér Dic 24, 2008 12:59 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:53 am

-¡¿Estas loca?!-gritó Hermione dirigiéndose hacia la pareja con la intención de separarlos lo antes posible, aunque la otra Hermione pareció haber escuchado el indignado grito de su doble ya que empujó al chico consiguiendo separarse de él, que sonrió burlonamente ante la debilidad que la castaña había mostrado al responder su cautivador beso.
La muchacha alzó la mano derecha y le propinó una fuerte bofetada al rubio ante la admirada Hermione que sonrió orgullosa de sí misma, aunque su agrandada sonrisa fue aminorando al observar las lágrimas que empezaban a recubrir el rostro de la castaña y al examinar el rostro dolido de la joven, que poco después emprendió una carrera que le llevó hasta perderse entre los árboles, la nieve que los recubría y la oscuridad que invadía cada rincón del lugar sólo iluminado por la luz de la luna. Se sentía completamente confusa ante lo ocurrido. ¿Porqué su otro yo había observado de esa manera al joven? Parecía haber mostrado en su mirar dolor ante el suceso y quizá hasta podría asegurar por el rostro que la chica había esbozado, había evidenciado cierto rubor.
Aquella confusa escena desapareció ante sus ojos para originar simple oscuridad a su alrededor. No sabía donde se encontraba, aunque la turbación que aún sentía impedía que se preocupase por nada más que por lo que que pocos instantes antes había tenido la desgracia de experimentar. Un sutil llanto logró despojarle del profundo trance al que había permanecido sometida. Reconoció al instante a quién pertenecían aquellos sollozos y dirigió lentamente la vista hacia el lugar del cual provenían. Se observó encogida junto a la puerta de aquella lúgubre estáncia que por fín había logrado reconocer al contemplar la lámara pocos instantes rota en el suelo y que ahora permanecía reparada encima de la mesita. Sintió dolor al observarse a ella misma de aquella forma nada habitual en ella. Pausadamente, se acercó a aquella muchacha que permanecía con la cabeza escondida entre sus rodillas cubiertas por aquel tejido tan suave color verde esmeralda del vestido que tan impactada le había dejado anteriormente y comprendió que esa escena era la continuación de la última que había observado. Definitivamente no entendía el porque de aquel comportamiento. ¿Por qué lloraba tan desconsoladamente por un simple beso que estaba segura había sido completamente desagradable? Quizá por esa misma razón, aunque no estaba segura de que esa fuese exactamente la causa. ¿Y si resultaba que le había gustado?
-Eso es imposible...-murmuró sin estar demasiado convencida de su própia afirmación a la vez que se arrodillaba frente a la afligida castaña encogida ante ella-Por favor dime que eso es imposible-pidió, aunque sabía que ella no iba a responder a su desesperada petición.
Ante ella un nuevo suceso se engendró mostrándole una vista que sin duda volvió a asombrarle. ¿Cómo podía ser que vistiese de tal manera y se mostrase tan hermosa ante ella, que sin duda jamás había vestido de esa manera y se había dejado mostrar tan bella?
Todavía arrodillada en el suelo se observó entrando en la lujosa estáncia que le envolvía. Su pelo siempre enmarañado y deshecho se encontraba suelto mostrando definidos bucles jamás antes vistos en ella y su infantil rostro revelaba nuevamente aquel rostro de mujer que anteriormente había observado en las escenas que se habían formado ante ella. Maquillada ligeramente y exhibiendo sus pechos ante un buen escote que poseía aquel vestido corto rosa pastel que llevaba puesto, caminó con paso elegante hasta la larga mesa en la que se encontraba sentado Draco Malfoy.
-¿Donde crees que vas así?-preguntó con indiferéncia el chico.
No obstante Hermione pudo presenciar, ante su total desconcierto, en los fríos ojos mercurio del rubio un débil brillo que denotaba tal vez cierto interés por la castaña que había aparecido ante él.
-A cenar-respondió resueltamente la chica sentándose en la silla que permanecía libre a la vez que Hermione se ponía en pie para observar mejor la escena.
Hermione observó la seguridad que ahora parecía poseer su doble y le extrañó el hecho de que ella mantuviese dibujada una casi imperceptible sonrisa en su rostro, pero el chico no pareció percatarse del suceso.
Contempló al rubio, que analizaba a la castaña a la vez que ésta se hacía la despistada mientras observaba los cuadros de la sala. Pocos segundos después, dos elfinas hicieron su aparición en la sala llevando en sus arrugadas y pequeñas manos la comida que instantes más tarde les sirvieron a la pareja. Rió por lo bajo tapándose la boca con su mano izquierda al observar el rostro de asco que el muchacho esbozó al contemplar su plato.
-¿Que es esto?-preguntó el rubio con cierto deje de enfado en su voz
-Son lentejas. Es un plato muggle-respondió la muchacha sin apartar su vista de su plato
-¡¿Como?!-preguntó enfurecido Draco alzando bastante la voz y provocando que la risita que hasta entonces Hermione había llevado a cabo cesase
-¿Que pasa? Si todavía no las has probado. Te aseguro que están deliciosas-aseguró la joven esbozando una sonrisa
-¡No pienso comer comida muggle!-manifestó Draco con gran ira
-Pues no comas, ya te apañarás-comentó la castaña mientras empezaba a comer su suculento plato dejando a Hermione completamente pasmada ante la actitud que mostraba su otro yo, una actitud que ella no recordaba haber protagonizado nunca.
La verdad es que admiraba la forma en la que su doble actuaba en la mayor parte de ocasiones, aunque no en todas claro estaba.
-¿Has hecho tu la comida?-preguntó el chico mostrandose un poco más tranquilo
-Si-respondió la chica tomando un poco del contenido de su plato
-No quiero que vuelvas a hacerlo. Para eso están los elfos-dijo Draco a la vez que Hermione fruncia los labios disconforme al escuchar las palabras del chico.
Se sentía ofendida ante el comentario del muchacho. ¿Acaso no sabía que ella había iniciado la P.E.E.D.O? Estaba completamente en contra de esa actitud esclavicista que cierta gente de costumbres antíguas denotaba.
-Pues yo no quiero que nadie deba servirme. Yo no soy superior a ningún ser vivo-aseguró la castaña
-Exactamente-apoyó Hermione a la vez que asentía conforme
-Tu no, pero yo sí-aclaró con arrogancia el rubio ocasionando que las dos jovenes le observasen amenazadoramente y, aunque la castaña pareció calmarse, Hermione no lo hizo, ni siquiera lo intentó.
-Arrogante, primitivo, salvaje...-murmuró por lo bajo Hermione a la vez que se cruzaba de brazos
-No vulevas a hacer la comida, ¿entendido?-ordenó el chico suavizando el tono que hasta entonces había utilizado
-Me gusta cocinar-dijo la castaña llevándole la contrária al muchacho, que apretó ligeramente los puños
-Me da igual-aseguró Draco tensando los músculos de su rostro
-A mi también me da igual-murmuró la muchacha por lo bajo
-¿Cómo?-preguntó el rubio al no escuchar con nitidez las palabras de la joven
-Que me da completamente igual que tu no quieras que haga la comida-manifestó la castaña con cierto deje de enfado
El chico entró en cólera, se puso en pie, se dirigió hasta la castaña ante la asombrada mira de Hermione y cogió a la muchacha con fuerza del brazo.
-¡MARCHAROS!-ordenó furiosamente a las dos elfinas que permanecían en una esquina observando la escena con temor.
Las elfinas se desaparecieron a la vez que el rubio hacía desaparecer, con un hechizo que Hermione no conocía, a todas las personas que se encontraban en los cuadros para, seguidamente, colocar la varita en el cuello de la castaña, que miró desafiantemente al chico.
-¿Vas a matarme o quizá prefieres torturarme?-preguntó la joven mientras miraba seriamente al muchacho, que parecía fuera de sí
Como anteriormente, Hermione supo que no podía hacer absolutamente nada por ayudarse y simplemente se mantuvo distante observando el acontecimiento sin poder evitar tocarse las manos con nerviosismo.
El rubio lanzó violentamente al suelo a la castaña que gimió de dolor al golpearse con el suelo, aunque mantuvo en todo momento la vista desafiante clavada en Draco, que ahora permanecía ante ella con la varita en mano.
Hermione no entendió la razón por la que el chico no hacía nada y observó con intranquilidad la manera en la que la castaña se ponía nuevamente en pie ante la atenta mirada del rubio.
-¿Qué haces Hermione?-se preguntó a sí misma con el corazón latiéndole con rapidez a la vez que contamplaba como la castaña se acercaba a su agresor hasta quedarse parada a simples centímetros de él.
-Vamos Malfoy, hazlo. Eres un mortífago, ¿no? ¡Matame de una vez!-gritó la castaña mientras gruesas lágrimas rozaban sus mejillas
¿Lloraba de rábia? Al menos eso parecía. Aspiró con fuerza aire esperando que el chico respondiese ante la actitud desafiante de la joven, que mantenía sus ojos fijos en su compañero, el cual se encontraba casi pegado a ella.
Pudo percivir el odio que se proferian y la rábia que sus ojos emanaban pero...había algo más. Sabía que había algo más en aquellas miradas pero, ¿Qué?
Tras varios minutos de espera en los que la pareja permaneció en la misma posición, finalmente Draco bajó la varita y le dió la espalda a la castaña marchándose en dirección opuesta hacia la puerta. Hermione suspiró con sosiego al observar la actitud del muchacho e incluso se extrañó por esto.
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:53 am

-Eres un cobarde-declaró la joven con rabia ocasiondo que Hermione observase con cierto miedo al rubio esperando que éste se comportase de una forma poco sociable.
El joven se paró en seco a pocos metros de la salida ante la atenta mirada de Hermione.
-¿Porque? ¿Por no matar a una mujer que va desarmada?-preguntó Draco con una voz severa aturdiendo completamente a Hermione, que miró con cierta fascinación al chico
-No-respondió la muchacha, que se acercó lentamente al rubio
-¿Entonces?-preguntó el muchacho a la vez que se volteaba depositando nuevamente sus ojos grises en la muchacha que se mantenía altanera ante él.
Con despreocupación, lanzó el arma a los pies de la chica, que le observó con perplejidad.
-Si quieres matarme hazlo Granger. Yo no voy a matarte, te necesito para mi plan-comentó el joven a la vez que la castaña agarraba la varita sin llegar a apuntar a Draco, que esbozó una media sonrisa que provocó que las mejillas de Hermione se encendiesen tenuemente.
-¿Qué me pasa?-se reprochó Hermione tocándose sus rojizas mejillas, que desprendían el calor que su rubor había provocado.
-¿Ahora quien es el cobarde?-preguntó el muchacho saliendo finalmente de la estáncia
Ante la atenta mirada de Hermione, la castaña observó el arma que permanecía en su mano para, seguidamente, salir con rapidez de la sala.
Un nuevo oscurecimiento se dejó mostrar ante la confusa castaña transportándole a un nuevo lugar decorado tan elegantemente cómo el resto de la casa que hasta entonces había podido conocer. Junto a ella se encontraba Draco Malfoy, que permanecía con la atenta dirigida hacia la puerta que daba a aquel salón. Permanecía cómodamente apoyado contra la pared de la estáncia con el pie derecho aposentado en ésta y con los brazos cruzados en posición de espera.
-Sabía que vendrías-aseguró el muchacho esbozando una fría sonrisa cuando la castaña hizo la aparición en la sala con la varita en alto.
La muchacha se dirigió decididamente hacia el chico hasta postrarse ante él sin bajar en ningún instante el arma que iba destinada al corazón del rubio.
-No vas a hacerlo-afirmó Draco sin borrar aquella "petulante" sonrisa que logró volver a ruborizar a la abochornada Hermione, que no comprendía la razón por la cual una simple y sutíl sonrisa del muchacho lograba que se sonrojase de aquella manera.
-¡Tu no sabes nada de mi!-gritó la castaña cogiendo con fuerza la varita
-Claro que sí-aseguró el rubio aproximando un poco su cuerpo al de la castaña ocasionando que la varita se clavase en su pecho.
-Eres compasiva, miedosa, crees que todo el mundo tiene un lado bueno, crees que las personas pueden cambiar, eres valiente, considerada y siempre intentas buscar el lado bueno de las cosas-susurró cerca de los labios de la muchacha a la vez que ésta empezaba a llorar manteniendo firmemente agarrada el arma entre sus dedos.
-Te odio...-murmuró la joven con una voz tan débil que Hermione tuvo que acercarse a los muchachos para poder seguir escuchando la conversación.
-Entonces mátame-susurró el rubio
Hermione observó con inquietud la fría mirada que la castaña profería hacia el muchacho, que amplió su cínica sonrisa instantes antes de entreabrir sus labios para hablar.
-¿No vas a matarme Granger?-preguntó burlonamente a la vez que Hermione observaba a la indecisa castaña con nerviosismo
-No lo hagas...-murmuró por lo bajo Hermione-Tú no eres ninguna asesina...Baja la varita y lárgate-susurró colocándose junto a la muchacha, que intentaba mantenerse firme a la vez que su llanto iba en aumento.
-No lo se...-farfulló la joven entre sollozos a la vez que bajaba la mirada para dirigirla al suelo.
El muchacho alzó su mano derecha para dirigirla hacia la barbilla de la chica, la cual aprisionó delicadamente entre sus delgados dedos obligando a la castaña a alzar nuevamente la vista para postrarla en los ojos del rubio.
-Eres un asesino...-murmuró la chica sin poder evitar que nuevas lágrimas escapasen de sus ojos castaños
-Sí, lo soy-afirmó el chico provocando inquietud en Hermione, que hasta ese instante no se había percatado de la gravedad del acontecimiento.
Draco Malfoy era uno de los mejores mortífagos conocidos en el mundo mágico y, aunque ella era contráriamente la mejor auror, no se encontraba en igualdad de condiciones. Su moral no le permitía atacar a ninguna persona que no estuviese en igualdad de condiciones y eso le impedía atacar al rubio, pues éste no poseía un arma con la que poder defenderse. En cambio, los mortios no se regían por las mismas reglas. Si él quisiese podría no sólo torturarle, sinó también acabar con su vida. Y...¿Qué se suponía que pasaba si ella moría allí? ¿Moriría en el mundo real? Todavía no era capaz de averiguar su paradero y lo único que hasta entonces podía hacer era permanecer en la sombra observando cada gesto, cada acción de los interlocutores que se mostraban ante ella. Por ahora sólo cabía esperar que nada malo le sucediese a su doble irreal. Tras unos pocos segundos, la castaña volvió a tomar la palabra.
-Juraste matar y torturar a los impuros...
El rubio tardó bastante en responder a la afirmación de la chica, pero finalemente contestó afirmativamente a esta.
-Si no te mato...tu me acabarás matando a mí y a todos los que son como yo-murmuró consiguiendo que el corazón de Hermione volviese a latír con celeridad
Sólo pasaron unos pocos segundos ante el comentario de la chica hasta que ésta misma dejó escurrirse entre sus finos dedos el arma que durante varios minutos había permanecido fuertemente agarrada entre estos. Ante la gran sorpresa de Hermione, el chico se acercó a la muchacha rozando así sus labios contra los de la joven, que le observó con un brillo que Hermione fue capaz de captar. Jamás había visto ese brillo en sus ojos. ¿Qué le estaba ocurriendo a su compañera?
Poco a poco, aquel sutíl roce fue convirtiéndose en fugaces besos que lograron hacer enrojecer nuevamente a la confusa castaña, que se llevó una mano a los ojos para evitar contemplar la sorprendente escena que se estaba formando ante ella, aunque entreabrió ñevemente los dedos para lograr captar el acontecimiento. Observó la manera en la que el rubio rodeaba la cintura de la castaña con sus brazos a la vez que ésta, ante la atenta y reprochante mirada de Hermione, rodeaba la nuca del chico.
-Separate-ordenó Hermione mirándo con incredulidad la escena-¡Es tu enemigo!¡Por Dios Hermione Granger, sepárate de él ahora!-exigió Hermione a la vez que su orden era llevada a cabo por los muchachos, que se separaron para poder tomar aire.
-No-dijo Draco llamando la atención de Hermione, que permanecía aturdida por todos los sucesos
-¿No que?-preguntó la chica esbozando una tonta sonrisa mientras observaba los grises ojos del rubio
-Yo...nunca te mataría-aquellas palabras que el muchacho pronunció paralizaron completamente a Hermione, que relajó cada músculo de su cuerpo a la vez que examinaba al rubio que permanecía abrazado a la muchacha a tan sólo unos centímetros de ella.
La castaña entreabrió sus labios para responder, aunque antes de que ésta pudiese decir nada, el chico volvió a posar sus finos labios en los de la joven, que correspondió gratamente al fogoso rubio como si jamás fuese a volver a hacerlo y Hermione rogó para que eso mismo sucediese.
-Eres tonta Herm...eres tonta...-murmuró Hermione a la vez que la tenebrosidad volvía a cegar sus vidriosos ojos castaños.
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:54 am

La negrura de la noche abarcaba cada rincón de aquella fría habitación sólo iluminada por una fina rendija de luz proveniente del pasillo que atravesaba la entreabierta puerta corredera. En medio de aquella pequeña sala se encontraba ella, la única persona que durante tantos años había amado como a una hermana. Se sentía completamente impotente ante la situación que transcurría ante él pero, ni aun así iba a separarse de su lado. Quizá no pudiese ayudarle a recobrar la "vida", pero quizá su preséncia le ayudase en algún aspecto o, al menos, eso era lo que deseaba creer. Se recostó en el incómodo sillón en el que permanecía sentado y tapó con la fina manta que su madre esa misma tarde le había llevado su entumecido cuerpo.
-¿Ronald?-preguntó una muchacha a la vez que ingresaba en la estáncia intentando hacer el mínimo ruído posible-¿Estás despierto?
-¿Acaso crees que podría llegar a dormirme?-respondió en forma de pregunta el joven pelirrojo a la vez que dirigía su vista hacia la mujer que se encontraba en frente de sí
-Deberías descansar un poco-comentó la muchacha con preocupación a la vez que se acercaba a la cama en la que reposaba su mejor amiga-Aquí no puedes hacer nada. Deberías acostarte y...
-Gin, no puedo dormir-aseguró Ron interrumpiendo el diálogo que su hermana pequeña estaba componiendo-Cada vez que cierro los ojos sueño con ella. Hacía tiempo que intentaba decirnos algo a Harry y a mí y no quisimos escucharle-se inculpó el chico
-¿De qué hablas Ron?-preguntó la muchacha pelirroja ubicándose junto a su hermano
-Desde que ocurrió lo de Bella estaba extrañamente diferente. Empezó a comentarnos cosas que no tenían sentido alguno para nosotros, aunque ahora creo que intentaba que le comprendiesemos, que descifrásemos aquello que pretendía contarnos.
-¿Qué os comento?-preguntó Ginny a la vez que se arrodillaba junto al sillón y recostaba sus brazos en el respaldo de la butaca
-¿Recuerdas cuando descubrió que estaba casada con Víctor?-preguntó el pelirrojo a la vez que la muchacha asentía con cierto deje de lástima en sus centelleantes ojos marrones
-Sinceramente, me dió lástima que no le recordase-comentó Ginny volteando el rostro para observar a la castaña-Se querían mucho
-Ese no es el caso, Gin. Lo que quería que recordases es la mañana siguiente al reencuentro de Herm y Víctor
-¿Cuando?-preguntó la pelirroja intentando hacer memória
-En el almuerzo, cuando fuimos supuestamente a limpiar el gallinero
-Y no me dejasteis ir con vosotros-comentó con rencor la muchacha a la vez que Ron esbozaba una leve sonrisa en su cansado rostro pecoso-¿Qué ocurrió?
-No sabría muy bien cómo explicártelo...La verdad es que Harry y yo creímos por unos instantes que Hermione se había vuelto completamente loca pero la verdad es que creo que los locos eramos nosotros...
-¿A qué te refieres Ronald?-preguntó Ginny volviendo a observar a su hermano
-Ella comentó algo que...es que no sé si me estoy volviendo loco pero...ella tenía razón-murmuró el muchacho sin borrar aquella tímida sonrisa que permanecía incrustada en su pálido rostro
-Ron por favor explícate de una vez-pidió la pelirroja con impaciéncia
-Ella nos comentó a Harry y a mí que percivía cosas raras en la casa. Faltaban muebles, muchas habitaciones estaban cubiertas de polvo y la casa permanecía diferente...aunque en ese momento me negué a darle la razón. No sé porqué no le hice caso entonces-dijo Ron con la voz quebrada depositando sus claros ojos en el cuerpo inmovilizado que descansaba en aquella frágil cama de sábanas blancas
-¿De qué hablas Ron?-preguntó con un deje de burla la joven-La casa estaba como siempre
-Eso mismo me obligué a creer cuando ella me lo dijo. No le hicimos caso...
-¿Y eso ahora qué tiene que ver?-preguntó Ginny-¿Te sientes culpable por no haber admitido que quizá la casa no permanecía como siempre?
-Por supuesto que no Gin. Me siento culpable porque, al igual que esa vez no le escuché, no lo hice cientos de veces más-comentó con tristeza el muchacho a la vez que la pelirroja besaba su fría mejilla
-Seguro que ella no te culparía por lo que le ha sucedido-aseguró Ginny con ternura-Lo ocurrido es culpa de Zabinni. Pronto le encontraremos y pagará caro lo que le ha hecho a Hermione, ya lo verás-garantizó la pelirroja a la vez que de sus pequeños ojos marrones escapaban pequeñas lágrimas
-¿Y eso qué cambiará?-preguntó Ron en un casi inaudible murmullo-Capturando a ese asqueroso asesino no conseguiremos que Herm despierte. No voy a malgastar mi tiempo buscando a ese indeseable. Pasaré todo el tiempo que me sea posible junto a Hermione.
Un pesado silencio abarcó toda la estáncia incomodando a ambos muchachos, que en ese momento permanecían observando a la muchacha castaña que dormía plácidamente a pocos metros de ellos.
-¿Crees que despertará?-preguntó debilmente Ron ante la atenta mirada de su hermana
-No vuelvas a preguntar nada parecido-ordenó Ginny poniendose lentamente en pie-Despertará, estoy segura de ello-aseguró la pelirroja observando con reproche a su hermano
-Yo no estoy tan seguro...Sé que no era feliz, todos lo sabíamos...todos...y no hicimos nada-comentó con enfado el muchacho
-Hicimos lo mejor para ella. Debía volver con su marido y reintegrarse en su vida-manifestó la chica aumentando un poco el tono de voz
-Creimos que era lo mejor para ella, pero nos equivocamos y lo sabes tan bien como yo-dijo el muchacho logrando que la pelirroja enmudeciese-Le obligamos a permanecer junto a un hombre al que ya no amaba y le apartamos de nuestro lado y del mundo mágico.
-Sigo creyendo que es lo mejor que hicimos-farfulló Ginny-Cuando decidimos que volviese al mundo mágico fue cuando ocurrió todo aquello que no quisimos que le ocurriese. Tanto Harry como yo creimos que estaba preparada para volver...pero no fue así-comentó con tristeza Ginny-Si hubiesemos seguido manteniéndonos distantes nada de esto le hubiese pasado.
-Y hubiese seguido siendo aquella alma en pena que vagaba por una casa desconocida junto a un marido anónimo. ¿Crees que Hermione merecía algo así?-preguntó el pelirrojo fulminando con la mirada a su hermana-Fuimos egoistas y despreciables.
-¿Acaso crees que el estado en el que se encuentra ahora es mejor que en el que se ha encontrado durante estos últimos meses?-preguntó la muchacha ofendida ante las palabras de su hermano
-Sinceramente, sí-murmuró Ron consiguiendo que los ojos de la pelirroja se llenasen de lágrimas
-¿Cómo puedes decir algo así?-preguntó la joven herida
-Tú también lo sabes, aunque ahora no quieras admitirlo, sabes que no nos hemos comportado como debíamos. Se suponía que eramos sus amigos...
-Y lo somos-aseguró Ginny calmándose lentamente a la vez que se sentaba en la cama en la que reposaba Hermione
-Sé que lo somos, pero no nos hemos comportado como tal. Ojalá pudiese cambiar el pasado...
-Pero no puedes Ronald. No puedes...-murmuró la pelirroja acariciando la fría mano de la muchacha-Pero cuando despierte podremos recompensárselo-comentó la muchacha admitiendo, sin querer decirlo própiamente, lo que su hermano le había mencionado-Te lo compensaremos Herm. Cuando despiertes todo cambiará, absolutamente todo. Te lo prometo-juró la pelirroja sonriendo debilmente ante la mirada de Ron
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:55 am

Ante sus ojos aparecieron nuevamente los protagonistas de aquella especie de história paralela. Aún con los ojos vidriosos por lo ocurrido en la escena anterior, entreabrió los labios a la vez que dejaba que dos finísimas lágrimas rozasen la piel que rodeaba sus astutos ojos. Le asombró el cambio que se había producido de una escena a otra. La pareja, anteriormente bastante acaramelada, ahora permanecía en el suelo de la estáncia gritandose el uno al otro palabras que para ella no tenían demasiado sentido. ¿Qué había ocurrido?
La castaña, completamente enloquecida, permanecía tumbada en el suelo llorando desconsoladamente mientras el muchacho, situado encima de ella, le agarraba las muñecas para impedir que la chica le golpease.
-¡¡¡Te odio!!!-gritó varias veces la joven inmovilizada por el rubio
Poco a poco, la chica recuperó la compostura sin poder evitar relajar su ajetreada respiración.
-¿Crees que esta es forma de comportarte?-preguntó Draco haciendo que Hermione, que observaba la escena completamente desconcertada, saliese de su leve trance y se acercase a la pareja. Cuando se encontraba a poco más de un metro de los chicos, un nuevo grito provocó que diese un pequeño brinco a la vez que se llevaba la mano directamente a su acelerado corazón.
-¡¡¿Como te atreves?!!-gritó la castaña volviendo a su estado alterado
-Granger tranquilizate, ¿quieres?-comentó el muchacho cansado por los bramidos de la joven a la que sujetaba
-¡¡¿Que me tranquilice, que me tranquilice?!!-clamó la exasperada muchacha sin poder evitar que sus ojos se empapasen
-¡¡¡¿Que coño te he hecho esta vez Granger?!!!-gritó el rubio ya al borde de la locura
Para sorpresa tanto del rubio cómo de la propia Hermione, la chica dejó de patalear, de intentar golpear al joven y de gritar. Simplemente se dedicaba a llorar en silencio ante la atenta mirada del rubio.
-¿Por....por-que?-murmuró la muchacha entre sollozos ocasionando que Hermione dirigiese la vista hacia Draco esperando la respuesta que éste debía darle.
-¿Porque qué?-preguntó el chico desconcertado ante la pregunta
La muchacha cerró los ojos con fuerza para evitar que las lágrimas lograsen escapar de sus cristalinos ojos marrones a la vez que Hermione observaba como el chico relajaba un poco sus tensas manos aflojando así la fuerza que ejercía al sujetar a la castaña.
-¿Porque le ha-has manda-dado a Pansy que ma-mate...a mi-mis padres?-logró decir finalmente la chica entre sollozos
Hermione dirigió rápidamente sus sorprendidos ojos hacia el chico, que permanecía completamente ausente con el rostro tenso ante las palabras que la chica le había pronunciado.
Tras varios segundos, en los que Hermione permaneció completamente tensa, Draco volvió a hablar.
-Porque...no podía...no quería....matarlos yo-manifestó el rubio utilizando un tono de voz que fue capaz de tranquilizar levemente a las dos muchachas que se encontraban en la estáncia.
La castaña abrió lentamente los ojos observando con detenimiento los ojos grises del chico en los cuales pudo percivir, al igual que Hermione, cierto deje de compunción.
-Pansy los traerá aquí. Después yo decidiré lo que haré con ellos-esta vez su voz volvió a sonar tan fría como de costumbre y Hermione volvió a apretar con fuerza los puños sin poder apartar su enfurecida mirada de Draco, que permanecía completamente impasible.
-¿Y que harás con ellos?-preguntó la castaña mirando directamente a los ojos al rubio
Un largo silencio se apoderó de la sala. Draco soltó finalmente a la chica y, seguidamente, se puso en pie ante la atenta mirada de las dos feminas. Tras haber observado el alzamiento que el chico había llevado a cabo, la muchacha le imitó.
-Todo dependerá de lo que seas capaz de hacer para salvar sus vidas-respondió el rubio mirando a Hermione friamente para, acto seguido, salir del despacho con un paso airado y elegante que colerizó a Hermione a la vez que observaba a la abatida joven ubicada cerca de ella, la cual lloraba acongojadamente ahora arrodillada en el suelo.
Una nueva ceguera le transportó hasta una lúgubre y fría estáncia, la cual parecía tratarse de una celda. Tal y como había aparecido su fúria, desapareció para transformarse en asombro, el cual fue seguido por preocupación y tristeza. Ante ella se mostró un horrendo paisaje. Sus padres permanecían encadenados con cadenas mágicas y sus rostros permanecían tan blancos cómo la nieve.
-Mama, papa...-murmuró Hermione acercándose con rapidez hacia sus desvalidos progenitores-¿Quien a podido...?-se preguntó a la vez que su padre alzaba su cansado rostro provocando que Hermione empezase a llorar de rábia mientras intentaba liberar a sus padres, aunque todos sus intentos fueron en vano, pues sus manos atravesaron una y otra vez aquellas gruesas cadenas
Sabía que no podía ayudarles, aun así no podía quedarse quieta en aquel lugar sin hacer nada para salvarles.
-Marchate Hermione, escapa-murmuró su padre con temor haciendo que su corazon se acelerase creyendo que él podía verle, aunque sus esperanzas se desvanecieron cuando reparó en la preséncia de la castaña en la sala
Al cabo de unos pocos segundos, un chico de cabellos rubios y ojos grises hizo su triunfal aparición en la celda, ocasionando el enmudecimiento inmediato de cada uno de los individuos que se hallaban en el lugar.
-¿Que vas a hacer con ellos?-preguntó la chica con la voz quebrada por su sutil llanto, queriendo así mostrar su fuerza, aunque Hermione supo inmediatamente que aquella manera de observar al rubio y de hablar eran completamente finjidas. Sólo se trataba de una fachada para encubrir su miedo y su dolor.
-Todavía no lo tengo muy claro-comentó el chico con una sonrisa-Pansy los ha torturado y ya les ha sacado toda la información que necesitaba
La muchacha empalideció a la vez que Hermione tensaba cada uno de sus músculos y se lanzaba encima del muchacho, aunque como tantas otras veces lo único que consiguió fue caer de bruces al frío y duro suelo, pues su cuerpo atravesó el fantasmórico cuerpo del rubio.
-¿Qué significa eso exactamente?-preguntó la castaña reteninedo las lágrimas en sus retinas a la vez que Hermione se ponía lentamente en pie sin dejar de observar la escena.
La mujer encadenada empezó a llorar ante el comentario del rubio sabiendo a la perfección lo que significaba lo que el muchacho había dicho. Draco se acercó lentamente a la castaña parándose finalmente cuando se encontraba a medio metro de ella.
-Sabes lo que significa perfectamente Granger-respondió el rubio sonriendo con malicia ante la acongojada muchacha
La chica no le apartó en ningún momento la mirada ni vaciló ante la imponente figura del chico.
-Y tu sabes que no voy a permitir que les mates-aseguró ella con seriedad haciendo que Hermione suspirase debilmente mientras se colocaba tras ella a la vez que el muchacho reía ante el comentario.
-Dijiste que sus vidas dependerían de lo que yo fuese capaz de hacer. Dime lo que debo hacer y lo haré-dijo la castaña con voz serena haciendo que el chico cesase su maliciosa risa.
Hermione pudo observar la manera en la que el rubio examinó a la castaña instantes antes de responder. No parecía enfadado por la actitud atrevida de la chica, sino más bien parecía tranquilo y sereno ante tal situación.
-Eres un hijo de puta Malfoy-farfulló Hermione con rábia a la vez que contamplaba con desprécio a la intrusa que había ingresado en la sala. No hizo falta presentaciones, pues pudo reconocerla al instante. Seguía tan delgada como siempre y esa expresión de asco seguía incrustada en su inexpresivo rostro.
-¡Draky!-llamó Pansy rodeando por la espalda con sus delgados brazos la cintura del chico, aunque éste no desvió en ningún instante sus fríos ojos de los de la joven que se encontraba ante él.
-¿Que haces Draky?-preguntó la morena separándose del chico extrañada ante la indiferéncia que éste le mostraba
-No me llames así-ordenó Draco mirando por primera vez a Pansy, la cual hizo caso omiso a la orden
-¿Porque no los has matado todavía?-preguntó la chica con voz sensual haciendo que Hermione frunciese con ira sus rojizos labios
-Eso no es asunto tuyo-respondió el rubio mostrando su superioridad-Lárgate-ordenó seguidamente volviendo a depositar sus ojos en la callada castaña
La descerebrada morena rompió en llanto al observar el desinterés que su própio novio le mostraba.
-Te he dicho que te largues-dijo Draco con frialdad
Finalmente Pansy decidió acatar la orden que el rubio le había decretado y antes de desaparecer por la puerta, observó con profundo asco y odio a la joven castaña, y murmuró unas palabras que todos los presentes pudieron escuchar perfectamente.
-Estas muerta sangre sucia...
Segundos después de que la morena desapareciese tras la puerta, Draco la cerró.
-Dejales vivos. Ya has averiguado todo lo que quieres saber...¿Para que les necesitas?-preguntó la muchacha recobrando su habla a la vez que perdía lentamente su débil fortaleza.
-Granger, a mi no me importa que estos....muggles-comentó con desprecio-sigan vivos o muertos
-¿Entonces?-preguntó la castaña esperanzada ante las palabras del chico
-Simplemente...quiero saber que serías capaz de hacer para salvarles-dijo el rubio esbozando una leve sonrisa en su duro rostro
-Sabes que sería capaz de cualquier cosa-aseguró la muchacha observando a sus indefensos padres a la vez que Draco esbozaba una pícara sonrisa logrando nuevamente que Hermione enfureciese.
-Sabes lo que yo quiero Granger-comentó el joven con astucia en el mismo instante en el que la chica cerraba con fuerza sus ojos.
-No cedas Hermione...-murmuró Hermione más para sí misma que para la muchacha
-Lo haré-afirmó la joven a la vez que dos lágrimas resvalaban por sus mejillas
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:55 am

Hermione se maldijo por lo bajo mientras observaba la postura triunfal que el muchacho mantenía. Con un simple movimiento de varita, Draco soltó las cadenas de los padres de Hermione. La castaña abrió los ojos y le observó unos instantes con desconfianza para, seguidamente dirigirse hacia sus padres, a los cual abrazó con ánsia. Fue entonces cuando Hermione pudo percivir en los gelidos ojos del chico una pizca de flaqueza cuando la castaña le dedicó una alegre sonrisa. El muchacho pronunció unas intendibles palabras y, en pocos segundos, un traslador se apareció en medio de la sala. La castaña explicó con detalle a sus padres el funcionamiento de éste y finalmente, ante la atenta y complacida mirada de su única hija, se desaparecieron del lugar. Tras este hecho, el joven Malfoy les dió la espalda a las chicas y se dirigió hacia la puerta con la intención de salir de allí, aunque la voz de la castaña consiguió hacer cesar su distinguido paso.
-Muchas gracias-agradeció entre sollozos la joven ante la atenta y fulminante mirada de Hermione.
¿Cómo se atrevía a darle las gracias? Ese energúmeno no merecía su humanidad ni la ternura que siempre le había caracterizado.
Draco se quedó unos segundos quieto ante la penetrante mirada de la castaña para, finalmente, desaparecer entre la oscuridad que nuevamente obstruyó sus ojos marrones.
La castaña se apareció a pocos metros de ella. Permanecía caminando pausadamente por un elegante y amplio pasillo que le cautivo. Observando con detalle la vestimenta provocativa y femenina que la chica llevaba puesta, le alcanzó. Con fascinación observó a su doble, que permanecía bastante más seria que de costumbre a la vez que se dirigía sin prisa hacia su destino.
Una conocida voz le sacó de su ensimismamiento al igual quea la castaña, que dirigió su mirada hacia su derecha, donde permanecía entreabierto un gigantesco portón compuesto por dos refinadas puertas de madera oscura.
-Draco, tu y yo sabemos como es Granger. Sinceramente, yo no podría aguantar tu situación-escuchó con enfado a la vez que se cruzaba de brazos ante la serena castaña que parecía dispuesta a entrar en la sala-Seguramente ya le hubiese echado varias maldiciones y seguramente le hubiese violado...bueno, seguramente no...lo hubiese hecho seguro-siguió comentando aquella conocida voz a la vez que la muchacha abria sin ningún tipo de delicadeza las puertas y se internaba en el espacioso y lujoso salón que se apareció ante los ojos de Hermione. Ante ella se dejaron mostrar dos personajes muy conocidos, aunque uno de ellos hacía una eternidad que no lo veía. No podía decir que se alegrase de verle, pero en cierta manera se alegró de saber que seguía vivo, pues jamás había tenido nada en su contra. Observó con asombro la manera en la que le vaso que Malfoy mantenía agarrado se rompía rasgando su blanquecina piel, aunque nadie más pareció darse cuenta del suceso. Los ojos del rubio mostraban enfado y sus músculos tensos dejaban al descubierto su enfurecimiento. ¿Acaso le habían molestado las palabras de su amigo?
-Eres un pervertido Zabini-dijo la castaña a la vez que entraba en la estancia fulminando con la vista al muchacho negro que permanecía sentado en el sofá de piel justo al lado de su mejor amigo, que permanecía sentado en un cómoda y lujosa butaca.
Blaise salió de su trance y dirigió su mirada hacia la puerta, donde se encontraba la enfadada muchacha.
-Vaya Granger...-un brillo lujurioso se formó en los ojos del moreno
-Aparta tu mirada de mí-ordenó la joven ásperamente-Malfoy, si mandas a Elisa para decirme si quiero cenar y después tú no apareces...
-Sí, lo siento-dijo el rubio levantándose del sillón mientras escondía su mano en el bolsillo del pantalón ante la asombrada mirada de Hermione
-¿Lo siento?-se preguntó Hermione alzando una ceja-¿A qué viene eso?
-¿Lo siento?-repitió Blaise con extrañeza mirando a Draco-Amigo mio, te estas ablandando
-Cierra el pico Blaise y lárgo-ordenó Draco tajantemente
-Esta bien, pero no me mires así, que me das miedo-comentó burlescamente Blaise esbozando una sonrisa segundos antes de desaparecerse del lugar
La chica se quedó observando durante unos instantes al rubio, pero finalmente apartó su mirada de él, se dirigió hacia el comedor seguida por Hermione y se sentó para cenar. El rubio llegó instantes después con cara de pocos amigos y se sentó enfrente de ella.
-¿Has estado escuchando la conversación?-preguntó Draco después de comer el primer plato, pues todavía no se habían dirigido la palabra
-Sí-respondió la muchacha sécamente sin mirar al rubio
El ambiente permanecía extremadamente tenso y el chico parecía empezar enfadarse ante el desinterés que la joven mostraba. Los dos elfos que anteriormente había visto en el mismo lugar aparecieron con bandejas de comida, las cuales depositaron en la mesa para seguidamente servir la comida. No fue hasta el esperado postre cuando la castaña volvió a hablar, cosa que Hermione agradeció muchísimo.
-¿Que vas a hacer ahora conmigo?-preguntó la muchacha alzando su rostro para observar al chico, que se atragantó con el trozo de carne que segundos antes se había llevado a la boca.
El muchacho tosió durante unos instantes antes de responder.
-¿A que te refieres?-preguntó el rubio haciéndose el desentendido
-Bueno...has salvado a mis padres y...bueno...ya sabes, te debo una-comentó debilmente la chica sin recibir una respuesta por parte del chico.
Cuando terminaron de cenar, Draco se pudo en pie, observó unos instantes a la muchacha sentada a pocos metros de él y se dirigió hacia el salón. La castaña, al observar al rubio atravesar la puerta, se puso en pie y le siguió.
-¿Dónde vas?-preguntó con asombro Hermione-Sube a tu cuarto y deshazte de ese inútil
Aunque su orden no fue escuchada por la joven, que penetró en el salón siguiendo los pasos de Draco, el cual en ese instante se estaba sirviendo un vaso de whisky de fuego.
-¿Quieres?-ofreció Draco
-Por supuesto que no quiere nada que proceda de tí-comentó Hermione completamente ofendida ante la invitación del chico
-Porqué no-respondió la castaña cogiendo el vaso ante los desorbitados ojos de Hermione
Draco se sentó en el único sillón de la sala y cerró los ojos ante la atenta mirada de la chica, que no sabía exactamente lo que debía hacer. De un sorbo se bebió todo el contenido de su copa ante la atenta y reprochadora mirada de Hermione.
-Draco, dime de una vez lo que quieres a cambio-dijo la muchacha haciendo que Hermione abriese la boca asombrada
-¿Draco?-preguntó con enfado-¿Desde cuando le llamas por su nombre?
El rubio abrió los ojos, se puso en pie, cogió la botella de whisky y llenó de nuevo el vaso de la castaña ante la atenta mirada de desaprovación de Hermione.
-¿Quieres emborracharme?-preguntó la chica sonriendo
Hermione observó con incredulidad la mirada que Draco le dedicó a la muchacha. ¿Qué estaba pasando allí?
La joven acabó de nuevo todo el líquido que se encontraba en su vaso y se quedó mirando fíjamente al rubio a la vez que, sin poder evitarlo, sus mejillas se encendían ante la escéptica mirada de Hermione.
Draco tragó de un solo sorbo el contenido de su vaso y fijó nuevamente sus ojos en la castaña, aunque al ver que esta también le miraba, apartó rápidamente la mirada.
-¿Tanto asco te doy?-preguntó la castaña ofendida a la vez que Hermione entreabría los labios asombrada ante las palabras de su doble a la vez que el rubio se quedaba estático.
-¿Qué?
-Me he arreglado todo lo que he podido y, aun así, sigues mirándome como si fuese lo más asqueroso del mundo-comentó la joven dolida ante la actitud del chico
-¿Pero que tenía esa bebida?-preguntó Hermione examinando el vaso que permanecía agarrado fuertemente por los finos dedos de la castaña y solo apartó su vista de su objetivo cuando otros dedos sangosos se posaron encima del transparente vídrio ahora manchado de sangre.
-¿Que te ha pasado?-preguntó la chica cogiendo la mano de Draco, la cual estaba llena de heridas
-Que el muy idiota ha roto un vaso con la mano-respondió con desagrado Hermione-¿A quien se le ocurre hacer algo así?
-Nada que deba importarle a una sangre sucia como tú-contestó el chico tajantemente
La joven frunció los labios y salió con rapidez de la sala ante la satisfactoria mirada de Hermione, que emprendió su paso para seguirle, aunque ella volvió instantes después a penetrar en la sala con un paño y alcohol en sus descubiertos brazos. Observó con disgusto como el rubio volvía a beber nuevamente otro vaso de licor.
-Deberias dejar de beber-le recomendó la chica mientras Hermione bufaba con inconformidad por la bondad de su gemela
-Y tu deberias dejar de meterte en asuntos que no son te tu incunvencia-comentó Draco groseramente
La muchacha se dirigió hacia el chico y le cogió la mano con brusquedad a la vez que Hermione fulminaba al rubio con la vista mientras se cruzaba de brazos.
-Ingrato...-murmuró Hermione con enfado
La castaña empezó a curarle cada una de las heridas con mucha paciéncia, ya que el chico intentaba apartar la mano cada vez que esta le escocía.
-¡Pareces un crío!
-¡Me haces daño!-se quejó el chico
-Los hombres son unos bebes...-farfulló Hermione con burla
-¡Pues claro que te hago daño, es normal!-dijo la chica ya desesperada-¡Te estoy curando las heridas!
-¡Nadie ha dicho que lo hagas sangre sucia!
Hermione estaba furiosa. Era el peor ser que había conocido nunca. La castaña decidió marcharse de allí a la vez que Hermione emprendía el paso para seguirle, aunque Draco le atravesó con rapidez persiguiéndo a la chica.
Cruzó rápidamente el pasillo y siguió al joven por la gigantesca escalera que se mostró ante ella.
-¿Dónde crees que vas?-preguntó Hermione sin perder de vista a Malfoy.
Tras subir finalmente aquellas elegantes escaleras, se encontró con una "desagradable" escena. A pocos metros de donde se encontraba se hallaba la pareja abrazada.
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 12:55 am

Una luz blanca obstruyó sus ojos impidiéndo que pudiese ver con claridad la escena que se llevaba a cabo ante ella. Pudo distinguir una nueva figura en medio del pasillo a parte de la pareja, aunque aquella borrosa silueta se fue difuminando lentamente al igual que lo iban haciendo los dos protagonistas de aquella extraña y peculiar historia. ¿Qué estaba ocurriendo? Volteó el rostro analizando cada detalle de la blancura que se había formado ante ella.
-¿Hola?-preguntó esperanzada de que alguien le contestase y así fue, aunque jamás imaginó que alguien como él pudiese ser el que respondiese a su llamada.
-Hola Hermione-habló aquel conocido muchacho con el que pocas horas antes había tenido la desgracia de conversar
-¿Qué haces tú aquí?-preguntó la castaña mostrando su total desconfianza al alejarse del individuo que se había materializado ante ella
-Yo soy el que te traje aquí, ¿Recuerdas?-preguntó el chico esbozando una leve sonrisa
-Perfectamente Zabini-respondió con antipatía-¿Cómo olvidarlo?-preguntó como si fuese completamente obvio
-¿Sabes dónde te encuentras?-preguntó el joven observando el lugar con cautela
-¿Acaso tú lo sabes?-contestó en modo de pregunta la castaña
Blaise agrandó la sonrisa que mantenía enquistada en su rostro a la vez que depositaba nuevamente sus audaces ojos en la muchacha, que permanecía en estado de defensa quizá creyendose atacada por el inesperado visitante.
-A mi no debes temerme Granger-aseguró el chico acercándose lentamente a la joven, la cual se mantuvo inmóvil contemplando la cercanía del intruso
-No te temo-declaró Hermione sin tensar ni un sólo músculo de su cuerpo ante la aproximación de Blaise, cosa extraña teniendo en cuenta que poco antes el chico le había atacado dejándole en ese singular estado
-Me alegra oirlo-comentó el joven cesando el paso a medio metro de la castaña, la cual no desvió ni un sólo instante la vista de él-Pero no es suficiente con el hecho de que no me temas, necesito que confies en mí.
La chica rió tras haber escuchado las palabras del individuo que se encontraba proximo a ella.
-¿Confiar en tí?-preguntó cruzándose de brazos a la vez que alzaba una ceja mostrando su escepticismo-Es una broma, ¿Verdad?-comentó sin borrar la burlona sonrisa que había esbozado
-No se trata de ninguna broma Granger-aseguró Blaise mostrando esa vez la seriedad que tan poco le caracterizaba logrando a la vez que Hermione borrase aquella agrandada sonrisa que hasta entonces había mantenido en su rostro
-¿De verdad crees que puedo fiarme de tí?-preguntó irónicamente la chica
-No tienes más remedio que hacerlo-certificó el chico contemplando con serenidad a la joven, que había vuelto a dibujar una tenue sonrisa en su cutis-Te mueres-comentó originando que Hermione enmudeciese a la vez que se paralizaba completamente su cuerpo-No tenemos mucho tiempo. Por desgracia estas recordando demasiado lentamente y se te acaba el tiempo.
-¿De qué hablas?-farfulló la asustada castaña al mismo tiempo que sus ojos se empañaban-¿Recordando? Yo no estoy recordando nada-aseguró la muchacha alejándose del chico y dándole la espalda para que él no pudiese ver el miedo reflejado en sus ojos marrones
-Todo lo que has visto hasta ahora no eran nada más que simples recuerdos borrados con anterioridad de tu memória y que nuevamente están volviendo a ella, aunque no con la rapidez necesária-comentó Blaise denotando gravedad en su tono de voz
-Recuerdos...-farfulló Hermione a la vez que se tocaba con nerviosismo las manos-No es posible-afirmó volteando de nuevo su engarrotada complexión-Yo jamás viví nada parecido
-¿Cómo lo sabes?-preguntó el muchacho acercándose reiteradamente a la recelosa castaña
-Porque lo sé-respondió resueltamente la chica desviando la vista hacia el inexistente suelo
-¿Puedes asegurar que el pasado que tus amigos te han explicado es el verdadero y auténtico?
-Mis amigos jamás me mentirían en algo parecido-comentó con enfado la chica alzando el rostro para contemplar al sereno chico que se mostraba ante ella
-Quizá no intencionadamente, quizá lo hicieron inconscientemente. Podría ser, ¿No crees?
-No, no lo creo-dijo sinceramente la muchacha-Eso es completamente ilógico
Un extenso silencio englobó el lugar ocasionando el nerviosismo de la castaña, la cual meditaba las palabras que el chico le había comentado.
-¿Tú sabes lo que me ocurrió?-preguntó casi en murmullo la chica intentando no darle la razón al muchacho
-Sí-respondió tranquilamente el chico
El corazón de Hermione se aceleró al escuchar la respuesta afirmativa del chico y entreabrió los labios para volver a hablar, aunque las palabras de Blaise impidieron que pudiese formular más preguntas.
-No disponemos del tiempo suficiente-comentó insistentemente el joven-Tendremos tiempo para hablar de todo aquello que desees más tarde
-¿Cuando es más tarde?-cuestionó Hermione completamente impaciente por averiguar su pasado
-Cuando logres escapar de éste lugar, si es que verdaderamente deseas hacerlo-dijo Blaise cruzándose de brazos
-Deseo hacerlo-garantizó la chica
-¿Estás segura? Quizá lo que vaya a contarte no sea de tu total agrado-comentó el muchacho haciendo que Hermione reflexionase durante unos pocos segundos
-¿Qué opciones tengo?-interrogó
-Me temo que sólo dispones de dos. Puedes dejar que tu cuerpo muera lentamente y abandonar el mundo en el que hasta entonces has permanecido o luchar por tu vida y afrontar todo aquello que yo te relataré-enumeró el mortio-Debes elegir
La castaña se mordió el labio inferior sin saber qué responder. Por una parte, hasta entonces no había tenido razones para seguir con vida. Permanecía esclava en un matrimónio que le hacía infeliz y su relación con sus amigos se había casi esfumado ante sus apesadumbrados ojos pero, por otra parte, quizá aquello que Zabini le contase no solo podría esclarecer su pasado, sinó que también quizá podría alejarle de ese sufrimiento y esa tristeza, que desde que había despertado tras haberse desvanecido su memoria, había padecido.
-Granger...
-Lo sé, lo sé. No hay tiempo-comentó Hermione frotándose con angustia la frente-¿Cuanto tiempo me queda?
-No lo sé. Quizá unos pocos días o quizá sólo horas-comentó el chico empezando a impacientarse
-¿Cuanto tiempo llevo en este estado?-preguntó la chica arrugando su frente a la vez que meditaba interiormente lo que el joven le planteaba
-Nueve días-dijo el chico consiguiendo que la castaña enmudeciese durante unos pocos segundos
-¿Qué?-preguntó completamente atónita
-El hechizo tiene un límite de aceptación. Si a los trece días no has conseguido salir del trance, morirás-explicó Blaise
-¿Cómo es posible que...?
-Porque permanecías completamente perdida en tu propia mente. Todo aquello que hasta ahora has vivido para tí no era la realidad, sinó simples sucesos que transcurrían ante tí y que creías imposibles. Lo único que logras al no creer en aquello que te muestra tu mente es que ésta se colapse lentamente y te muestre las escenas con más lentitud-aclaró el chico intentando que su voz no sonase desesperada-La clave está en creer. En creer en aquello que se te muestra. Sólo si estás dispuesta a aceptar aquello que se te revela podrás escapar de aquí.
La castaña aspiró aire con fuerza para, seguidamente, tocarse con nerviosismo una vez más sus gélidas manos.
-Estoy fría...-comentó con miedo provocando que el moreno depositase su cálida mano en las frías de la muchacha, que no hizo ademán de apartarse.
-Sabes lo que debes hacer para conseguir que tus manos recuperen su calidez-comentó el chico intentando calentar aquellas blanquecinas y frígidas manos que mantenía agarradas-Confía en mí-pidió Blaise penetrando con su mirada los brillantes ojos de la castaña, que asintió levemente.
-Quizá me arrepienta por esto pero...voy a fiarme de tí, aunque sólo sea ésta vez-aclaró Hermione a la vez que perfilaba una tierna sonrisa en su rotro
-Entiendo a la perfección a Draco...-murmuró para sí mismo sin la intención de que la chica le escuchase, aunque ésta lo hizo.
-¿Aquí que pinta el idiota de Malfoy?-preguntó con molestia la joven
-Por lo que veo, lo que has observado hasta ahora no te ha gustado demasiado-comentó Blaise originando una gran sonrisa
-Exacto-manifestó la castaña suspirando profundamente-Es que es...es...no le soporto-aseguró la muchacha consiguiendo que la sonrisa del chico se agrandase más, si es que era posible-¿Por qué sonries?
-Pronto lo entenderás-declaró el moreno sin responder la pregunta
Fue entonces cuando nuevamente aquella escena se volvió a apaecer ante ella. Todo permanecía exáctamente de la misma manera en la que había permanecido insantes antes de que desapareciese de la vista de la chica, con la única escepción de Zabini, que ahora se encontraba junto a ella observando con detalle cada acontecimiento.
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Albita!!
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 3:27 pm

GRACIAAAAAS!! GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS....!!
que mejor regalo de navidad puede haber?? ^^
estos capitulos fueron, como siempre, alucinantes!!!
pero has echo que me muera deganas por saber como sigue!
y ahora voy a estar mordiendome las uñas hasta que a)cuelgues mas o b)ya no me queden mas uñas que morder..... y como acabar las uñas no es algo que me haga mucha ilusion pues espero que cuelgues pronto!! =)

besazos de tu fan nº1!! y feliz navidad y feliz año nuevo!!!

Smile
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Bonnie...



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Dic 24, 2008 5:47 pm

Genial!
GEnial!
GENial!
GENIal!
GENIAl!
y simplemente....
GENIAL!
Q BUENO Q PUBLIKST!
YA TNIAS MUXO TIEMPO DJANDO STO ABANDONADO!
conq sta recordando......
eia tiene q sobrevivir....
spro q asi ca....
Publik pronto!
un beso (K)
Bye!
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Hermione79



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Jue Dic 25, 2008 11:30 pm

Albita!!, Bonnie... muchísimas gracias por vuestros post y por seguir leyendo esta historia. Os lo agradezco de corazón!!! Que conste que cuelgo otro cap para que albita no se estropee las uñas, porque tanto morderlas no creo que sea del todo bueno, jeje!
La verdad es que si que hacía tiempo que había dejado la historia un poco abandonada, pero ahora que por fin son vacaciones tengo más tiempo para escribir, gracias a Dios! Bueno, espero que os guste el cap y que, como siempre, dejeis post dando vuestra opinión (tanto buena como mala). Publicaré otro capítulo lo antes posible!! Muchos besos!!!
FELIZ NAVIDAD!! (Me encantan estas fiestas!) santa



Se trataba de una situación tan extraña que no era capaz de definirla con palabras que pudiesen englobarla por completo. Podía observar las imágenes que se transmitían ante sus ojos con determinación pero no era capaz de lograr ponerse en la piel de aquella chica de cabello castaño que la sustituía en su mente. Sabía que todo lo sucedido, que todo aquello que se le mostraba ante su vista cansada pero asombrada y vivaz era la realidad pero, ni incluso sabiendo a ciencia cierta que aquello era lo que había vivido con anterioridad, era lo suficientemente imaginativa como para lograr ponerse en la piel de aquella feliz y entonces hermosa joven. Quizá se trataba del hecho de que, desde que pudiese recordar, nunca se había observado de aquella manera tan bella, sensual y radiante. Se recordaba como una persona normal, con defectos que superaban con creces a las pocas virtudes que poseía, tanto en el terreno mental cómo en el físico. Jamás se había visto tan hermosa, ni siquiera en sueños. Podía observar aquella radiante sonrisa incrustada en el rostro de su yo paralelo pero no era capaz de poder esbozar por ella misma aquella preciosa sonrisa que le pertenecía. Contemplaba con asombro la manera en la que se movía, en la que hablaba, reía, cantaba e incluso gritaba e insultaba pero ninguno de aquellos aspectos realmente le correspondían. Los ojos de su gemela resplandecían con luz propia cuando los que en ese momento mantenía incrustados en las cuencas de sus ojos a penas irradiaban un leve chispoteo que no lograba en ningún aspecto hacerle la más mínima sombra a aquellos luceros. Su blanquecina piel mantenía un color sonrosado tanto en sus mejilla cómo en sus labios. En cambio, en la actualidad, sólo predominaba el blanco por encima de todos los demás colores que pudiesen tonificar su tez, la cual permanecía con un aspecto demacrado y fantasmal. ¿Cómo era posible que alguna vez hubiese llegado a poseer tal belleza y que en ese instante no poseyese ni un simple indício de ella? No era capaz de responder a aquella interrogación, simplemente sabía que antaño había logrado ser feliz y, en muchos aspectos, perfecta. Amaba con locura a un hombre, quizá a uno equivocado, sin duda, pero al menos era capaz de amar. Ahora sólo tenía a un marido al cual detestaba y por el que no sentía nada más que un sutil cariño por los meses de paz que le había otorgado. Nada más.
-¿En qué piensas?-quiso saber Blaise una vez aquellas múltiples imágenes abandonaron la mente de ambos.
No sabía exactamente qué era lo que debía responder. Planteaba demasiadas cosas en su cabeza, demasiadas. Recordaba a Paula, aquella muchacha desagradable que le odiaba simplemente por sentirse despechada por Malfoy; a Cristal, la joven pelirroja cuya sensatez y amabilidad tanto había valorado en su estancia en la mansión; a Elisa, cuya amistad y fidelidad le habían ayudado a mantener la cordura; a Dobby, el pequeño elfo dotado de compasión y cordialidad suficientes para conseguir que siguiese adelante sin importar las crudas circunstancias que le rodeaban; a Pansy, la arrogante y mezquina muchacha de belleza insultante que había intentado dañarle en múltiples ocasiones; a Blaise, aquel ser que antaño creía conocer cómo un individuo calculador, interesado y egoísta y que ahora veía como un chico que mostraba compañerismo, lealtad, humanidad y terneza; pero, por encima de todas aquellas personas, recordaba a Draco Malfoy. Podía rememorar cada una de sus palabras, cada uno de sus insultos, de sus besos, de sus caricias, de sus engaños, de sus palabras cargadas de amor pero nada de ello lograba penetrar en su férreo corazón a prueba de balas. Sabía exactamente cual era la causa por la cual no recordaba con amor cada escena vivida con su amante. Era cierto que era capaz de recordar sus besos, pero no el gusto y la calidez de cada uno de ellos; sabía que en cientos de ocasiones aquellas manos, cuyas piel no sabía si era dura, fría, cálida, suave o rasposa, le habían acariciado pero, ni aún así, era capaz de recordar la sensación que cada uno de sus roces le producían. Sabía que sus ojos destilaban amor, pero se trataba de un amor que él no le destinaba a ella, sino a aquella desconocida de aspecto idéntico que era sabedora de todo aquello que ella ignoraba.
-Pensaba en Malfoy...-murmuró en un débil susurro sin apartar la vista del infinito blanco en el que sus ojos permanecían ubicados-¿Cómo...?-quiso preguntar, aunque la interrogación quedó en el aire sin ser compuesta, pues no sabía que era lo que verdaderamente deseaba preguntar.
-¿Qué te inquieta?-interrogó el audaz muchacho de piel morena, cuyos oscuros ojos no se despegaron ni un simple segundo de aquel blanquecino rostro cargado de incertidumbre, miedo y curiosidad.
-No sabría...no sabría cómo explicártelo-se sinceró la castaña a la vez que fruncía el ceño intentando encontrar las palabras precisas que poder mencionar-¿Cómo puedes amar a una persona que no recuerdas?-preguntó finalmente depositando sus ojos marrones en los de Blaise.
-No entiendo lo que deseas decirme-comentó el confuso joven mientras alzaba una de sus definidas cejas-Ahora si que recuerdas a Draco, ¿No es así?
La muchacha frunció los labios sabiendo que lo que el chico había dicho era cierto, pero no era aquel el camino que quería que tomase la conversación.
-Si, en cierto sentido-aclaró Hermione sin querer llevar la contraria a su acompañante, que permanecía atento y turbado por las palabras de la chica-Quiero decir...Bueno, está claro que recuerdo el aspecto de Malfoy, su carácter y su voz pero no soy capaz de atinar en mi mente las sensaciones que él supuestamente era capaz de transmitirme.
-¿Te refieres al sexo?-preguntó con incredulidad Blaise mientras esbozaba una amplia sonrisa en su rostro-Siempre podéis retomar la actividad sexual. No creo que haya ningún problema en...
-¡Cierra el pico, degenerado!-gritó la castaña completamente roja a causa del comentario obsceno del mortífago-¡No me refería a esa clase de sensaciones!-aclaró sin poder disimular el rubor que empezaba a emerger en sus mejillas.
-Ah, ¿No?-comentó el joven completamente desorientado.
-Claro que no-confirmó Hermione volteando el rostro para evitar que el muchacho pudiese observar su enrojecimiento-Me refería a todo aquello que se supone debería recordar de él. Ya sabes...su olor, el tacto de su piel y de su cabello...cosas por el estilo-explicó la abochornada joven sin atreverse a volver a mirar a su compañero.
-Ah, eso-comentó Blaise con un tono burlesco en su aterciopelada voz.
-Si, eso-afirmó la chica produciendo, seguidamente, un sonoro bufido-Eres un malpensado, ¿Lo sabías?
El chico alzó levemente los hombros en un gesto de indiferencia mientras mantenía dibujada en su tez aquella ensanchada sonrisa que dejaba mostrar unos relucientes dientes blanquecinos que eran la envidia de todo ser humano con vida.
-Siempre lo he sido-comentó como si aquello justificase el hecho de que fuese una persona suspicaz-Y, respecto a lo que antes has comentado, supongo que es completamente normal que no seas capaz de recordar todo aquello que nada tiene que ver con la visión o el oído. Mediante imágenes sólo puedes captar ciertas sensaciones, hay limitaciones.
-Pero...no sabría cómo explicarlo...-admitió la preocupada castaña-No creo que yo...bueno...es que...
-Suéltalo ya, Granger-pidió Blaise ya al borde de la impaciencia.
-No estoy enamorada de Malfoy-murmuró con extrema rapidez-Ni siquiera me gusta después de haber contemplado cada uno de mis antiguos recuerdos. Sé que debería estar loca por él cómo he podido observar que en algún instante de mi vida lo estuve y, aunque lo desearía con toda mi alma, no siento nada por él-comentó intentando no enfurecer al chico que se mantenía en estado aparentemente ausente junto a ella-Ya no le odio como alguna vez lo hice. Sé que le amé con locura y sé que él me amó a mi y que quizá, aunque esa posibilidad sea remota, todavía lo haga, pero no puedo olvidar cada uno de sus actos imperdonables o cada una de sus acciones inhumanas por simples rememoraciones que aseguran mi amor por él-quiso detallar la mortificada muchacha-Créeme cuando te juro que desearía sentir lo que sentí por él, pero soy incapaz de contemplarle de esa manera. No sé lo que fue de él que me volvió una completa inconsciente pero, fuese lo que fuese, por desgracia ya no lo siento.
Durante varios segundos permanecieron en un incómodo silencio que ninguno de los dos fue capaz de romper. Se sentía horriblemente mal. Deseaba poder sentir amor y ser capaz de descifrar su incoherente significado, pero aquello era totalmente desconcertante y desconocido para ella.
-¿Me odias?-quiso saber la castaña al pasar los minutos.
-¿Qué?-preguntó el muchacho completamente perplejo por el comentario de la muchacha.
-Teniendo en cuenta el hecho de que has hecho todo esto para que pudiese recordar el amor que sentía por tu mejor amigo y el hecho de que no he logrado satisfacer tus aspiraciones...
-No seas ridícula-comentó el joven mostrando por primera vez su seriedad-Claro que no te odio. No pudo odiarte simplemente porque no ames a quien yo quiero.
La castaña se mordió insistentemente el labio inferior mientras entrelazaba sus nerviosos dedos.
-Estoy cálida...-murmuró consciente de lo que aquello significaba.
-Ya has terminado de contemplar todo aquello que debías y has sido capaz de asumirlo-comentó el muchacho mostrando simpatía-Deseas seguir viviendo incluso después de observar todo lo que yo he sido capaz de mostrarte y eso me complace.
Era consciente de la situación en la que se encontraba. Gracias a Zabini había sido capaz de contemplar todas aquellas escenas que ella no había vivido pero que ante los ojos de Blaise habían tenido lugar. Le había mostrado escenas antes y después de que ella apareciese en la vida de Draco Malfoy y, justo por ésta razón, sabía la causa por la que sus amigos permanecían en completo desconocimiento de su pasado junto al rubio y de los sucesos ocurridos durante aquel periodo. Le alegraba saber que, por parte de ellos, no había sido engañada, pues ellos le habían relatado la historia que creían cierta. La historia en la que permanecía felizmente casada con Víctor Krum a la espera de concebir la mayor cantidad de niños posibles durante su prometedor matrimonio. La historia en la cual había perdido la memoria durante un enfrentamiento con Bellatrix y no por vía del mismísimo Draco pero, incluso sabiendo los puntos de vista de su acompañante y los suyos propios, todavía no era capaz de entender los de su antiguo amor. Si tan feliz era en el pasado junto a ella, ¿Por qué le había borrado la memoria y le había abandonado en un mundo del que no era conocedora? ¿Por qué no le había hecho creer también a ella mediante un hechizo, cómo había hecho con sus amigos, que amaba a Víctor Krum, que se había casado con él y que vivían en una casa preciosa a las afueras de Londres? ¿Por qué había elegido a Krum cómo falso marido en vez de a cualquier otro? Tantas preguntas sin respuestas concretas.
-No te atormentes por no sentir lo que deberías-farfulló Blaise captando la atención de la muchacha-No es culpa tuya. Sabía que esto podía ocurrir. De hecho, sabía que era lo más probable-comentó esbozando nuevamente una tenue sonrisa-Quizá ahora al saber tu pasado puedas lograr ser feliz. Es lo que Draco siempre ha deseado. Que fueras feliz sin él, y quizá por fin su deseo se ha visto realizado. Seguramente es lo mejor que ha podido ocurrir...-murmuró finalmente en un tono de voz apagado.
-¿Eso crees?-susurró la joven castaña respirando profundamente.
-Si, lo creo-dijo Blaise en un tono de voz casi inaudible.
Hermione volteó el rostro extrañada por el tono de voz que devaluaba mediante pasaban los segundos.
-Me cuesta oírte-murmuró la confusa muchacha empezando a inquietarse ante la situación.
-Estás despertando-comentó Blaise en un sutil susurro a la vez que engrandecía aquella ligera sonrisa.
-Todavía tengo mucho que preguntarte-aseguró la angustiada joven al percibir que poco a poco la figura de su acompañante se iba volviendo borrosa ante sus ojos-¡No puedes irte ahora!-rogó intentando agarrar el brazo del chico, aunque lo atravesó como si de un fantasma se tratase-No sé que debo hacer-murmuró al borde del llanto.
-Sé feliz..-escuchó finalmente en un débil murmullo segundos antes de que una resplandeciente luz le cegase por completo.
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Vie Dic 26, 2008 12:03 am

¿QUÉ?

espera, como que Hermione ya no quiere a Draco??b Crying or Very sad Crying or Very sad
joooooooo........ Sad

bueno, lo mejor sera que no me altere y espere paciente al siguiente capitulo.......... pero por favor sigue pronto!!!!
ah, otra cosa, me encanta Blaise.. jejeje es tan malpensado....... jajaja me muero de risa con el!!! Smile

no quiero presionarte....... pero SIGUEEEE!!!! Smile

y feliz navidad!!! santa santa santa (a mi tambien me encanta esta epoca!!!! Smile)

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Bonnie...



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Vie Dic 26, 2008 6:29 pm

sta bn....
aunq.........
COMO Q YA NO AMA A DRACO??? Shocked
almenos desperto...
pro m imagino su mente todo un laberinto....
buenop....
santa ¡Feliz Navidad! santa

Publik Pronto Exclamation Exclamation Exclamation
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Hermione79



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Dom Dic 28, 2008 3:03 pm

Aquí os dejo dos caps más!! Espero que os gusten y que dejeis comentarios!! Muchísimos besos!! Gracias por seguir leyendo el fic!!!!!



Oía murmullos en la lejanía. Sabía que estaba despertando de aquel coma en el que Blaise le había introducido y, por primera vez desde que todo aquello había empezado, estaba deseosa por abrir los ojos y poder contemplar con ellos a todos y cada uno de sus amigos, a su familia. No podía negar que tenía miedo, muchísimo miedo. Llevada días en ese estado vegetal y no sabía a ciencia cierta qué era todo aquello que durante ese corto período de tiempo había acaecido a su alrededor. Ahora que era conocedora de toda la verdad, sentía que tenía fuerzas suficientes para seguir viviendo. Deseaba saber más, mucho más. Por fin ahora podría dejar a Víctor y buscar las respuestas que Blaise todavía no le había respondido. Era un verdadero consuelo saber que no estaba loca, aspecto que había barajado en más de una ocasión durante los pocos meses tras su desaparición de memoria pero, finalmente, había logrado lo que tanto había ansiado: Descubrir la verdad, la verdad de su vida pasada. Y pensar que todo se lo debía a un mortífago…Era de locos.
Aquella cegadora luz fue diminuyendo mediante pasaban los eternos minutos. Le dolían terriblemente los ojos, quizá por el hecho de que no los había abierto desde hacía casi dos semanas. Hubo un instante, no supo exactamente cual fue, en el cual pudo comenzar a comprender cada una de las palabras que aquellas voces pronunciaban cerca de su ahogado oído. Intentaba lograr amontonar en su mente cada una de las sílabas, de las palabras y de las oraciones que pronunciaban aquellas personas y entrelazarlas entre si para poder ser capaz de saber qué era lo que decían, aunque era verdaderamente difícil.
El tiempo siguió pasando lentamente a medida que iba recobrando la conciencia y la sensibilidad necesaria para conseguir saber, por ejemplo, que en aquel lugar hacía frío o que una áspera mano mantenía flojamente agarrada su muñeca derecha. Quería que aquella tortura cesase de una vez por todas. Era horroroso mantenerse consciente sin poder hacer nada más que escuchar palabras que no tenían ningún sentido en su destartalada mente. Deseaba despertar, abrazar a los suyos, pedirles perdón por los meses de locura…Deseaba muchas cosas pero, por encima de todo aquello, anhelaba poder descubrir más detalles de su anterior y feliz vida junto a un despiadado hombre que había sido capaz de jugarse la vida por ella, al igual que ella había hecho en varias ocasiones por él.
¿Así que eso era lo que significaba el amor, dar tu vida por aquel ser que se amaba sin importar lo que pudiese pasarte? Era un sentimiento demoledor. Por lo que había podido observar en sus recientes recuerdos, el amor sólo les había servido a ambos como tortura gratuita y sufrimiento constante. Era cierto que se había visto exageradamente radiante junto a Malfoy, eso no podía negarlo en absoluto pero, ¿Qué había de todos aquellos momentos de dolor que él le había hecho pasar? ¿Acaso tan poco le había importado en el pasado el sufrimiento que le había causado aquel mortio? Tras todas sus peleas, sus insultos, tras todo el dolor que él le había ocasionado, ella se había mantenido devotamente junto a él pero, ¿Por qué? Quizá el amor fuese un sentimiento mucho más complicado de lo que jamás pudiese llegar a imaginar. Admitía que deseaba poder sentirlo nuevamente, saber qué era aquello que unía con unos lazos tan fuertes a las parejas infectadas por él. La verdad es que en varias ocasiones había sentido celos por Harry y Ginny y por Ron y Luna. Llevaban una vida placentera. Habían formado una familia, su propia familia, y ella no encajaba allí. Ginny iba a tener un bebe en pocos meses y Ron y Luna ya poseían a la pequeña y adorable Lucy Weasley, a la cual amaban con quizá demasiada y exagerada necedad.
¿Y dónde se suponía que debía encajar ella? Estaba claro que junto a Krum, no. Nunca más dejaría que él se aproximase, que se atreviese a tocarle.
-…ion…-logró escuchar que alguien murmuraba junto a su oído izquierdo.
Intentó entreabrir los labios y poder responder a aquel extraño llamamiento pero le fue completamente imposible lograr desplazarlos ni un simple milímetro de su posición inicial. Tenía ganas de llorar, de gritar desesperadamente, de correr hasta el fin de los días…Pero era incapaz de llevar a cabo cualquiera de aquellas simples acciones que con anterioridad había ejecutado.
-Hermione-escuchó finalmente cayendo en la cuenta de que todo ese tiempo aquel individuo había permanecido junto a ella pronunciando su nombre.
Sintió la humedad que empezaba a cercar los ojos castaños prisioneros de sus propios párpados sin poder producir un leve sonido que le diese entender a su llamador que era capaz de escucharle. La impotencia sentida era incomparable.
-Hermione, ¿Me escuchas?
Era su voz, la voz de uno de sus mejores amigos. Un gran consuelo y una tranquilidad abrumadora se extendieron por todo su cuerpo cuando logró descifrar a quien pertenecía el leve sonido de aquel reposado vocablo.
-No le presiones, Harry-murmuró en tono más bajo una joven que la castaña conocía desde los once años.
Tantos años habían pasado desde entonces que parecía casi imposible que todos aquellos que durante tanto tiempo había ayudado con los deberes, impartiendo sus conocimientos o su punto de vista, e incluso había regañado en cientos de ocasiones por la actitud infantil que habían mostrado se hallasen ahora a su lado no como los niños que antaño habían sido, sino como adultos sensatos.
-¡Harry cachetéala si hace falta, pero haz que despierte de una vez!-gritó eufóricamente una voz correspondiente a su fiel compañero Ronald Weasley, al cual admiraba y quería como a su propio hermano exactamente igual que a Harry y a Ginny.
-¡Ron, eres un bruto!-gritó en esa ocasión su mejor amiga, quizá con un tono demasiado elevado, pues su aguda voz penetró con fuerza en sus tímpanos originando un leve pero doloroso pinchazo en su atolondrada cabeza-¡¿Cómo quieres que le despertemos a base de bofetadas?!-preguntó totalmente encolerizada-¿Acaso no has escuchado a los medimagos? Debe despertar por ella misma y no debemos provocárselo nosotros, podría encontrarse confusa y perdida. Quizá ni siquiera sea capaz de reconocernos en un principio, así que mantén la compostura, ¿Quieres?-explicó un poco más calmada pero sin dejar a parte aquel tono de voz severo aprendido de su madre.
-Es que me muero de ganas porque despierte-se justificó el muchacho pelirrojo murmurando en voz baja aquellas palabras cargadas de arrepentimiento.
Si hubiese podido, en ese instante se hubiese lanzado a los brazos de aquel bruto pero adorable pecoso.
-Todos deseamos eso cariño, pero debemos ser pacientes-comentó la tranquilizadora voz de Luna Lovegood, aquella alocada chiquilla que había conocido en sus años en Hogwarts y que ahora residía en la casa de los Weasley junto a su esposo.
Jamás hubiese sido capaz de anticipar ese final para aquella feliz pareja de enamorados. La verdad es que siempre creyó que Ron y ella acabarían juntos, pero estaba claro que no estaban hechos el uno para el otro. Ambos eran demasiado testarudos y orgullosos para lograr tener algo más que una simple amistad. En cambio, la tranquilidad, la paz, la despreocupación y la locura de Luna lograban equilibrar la inmadurez, la testarudez, la cordura y la temeridad de él. Simplemente, estaban hechos el uno para el otro. Conectaban a la perfección, incluso mucha más de lo que cabría imaginar.
-¿Y si probamos con baba de Krumbie?-propuso segundos después para intentar animar a su marido-Me han asegurado que es capaz de conseguir despertar al más inconsciente de los humanos-atestiguó con vitalidad.
-Sigo creyendo que la mejor opción es dejar que despierte por ella misma-declaró la pelirroja al borde de un ataque de nervios-Debemos hacer caso a los expertos.
-Gin tiene razón-corroboró Harry en un intento por apaciguar a los presentes-Los medimagos han confirmado que despertará tarde o temprano. Lo mejor es que dejemos que lo haga por ella misma, sé que es capaz de lograrlo-comentó acariciando la mano desnuda de la castaña, que se estremeció ligeramente ante el sutil contacto-Ha…ha…-farfulló sin poder pronunciar las palabras necesarias a la vez que depositaba sus refulgentes ojos esmeralda en el cuerpo inmóvil de su amiga.
-¿Qué pasa Harry?-preguntó apresuradamente el pelirrojo al observar el rostro petrificado de su compañero.
-Ella ha…ha temblado-balbuceó finalmente sin poder creer que tal acto se hubiese producido.
-Pero si dijeron que tardaría bastante tiempo en recobrar la sensibilidad-atestiguó Ginny colocando su fría mano sobre el desnudo antebrazo de la estática joven.
-Esos inútiles nos aseguraron que Herm no volvería a recobrar la conciencia y mira por dónde…-murmuró Ron completamente enfurecido-A saber en que más la han cagado.
-Ronny, no seas tan exigente con ellos-pidió Luna comprensivamente-Es un hechizo muy poco habitual y no sabían que consecuencias podrían derivar de él-explico intentando justificar el comportamiento de los medimagos.
-Claro, y es mejor decirnos que Hermione la iba a palmar, ¿No?-comentó intentando apaciguar su furia.
-El caso es que ella se está recuperando y eso es lo único que importa-respondió calmadamente Harry volviendo a depositar su cálida mano sobre la de la muchacha castaña.
Pudo oír la manera en la que el pelirrojo farfullaba, pero no fue capaz de descifrar el significado de sus rápidas palabras.
Lentamente, fue recobrando la total sensibilidad de su cuerpo hasta ser capaz de mover levemente los engarrotados dedos de sus, ahora ya, cálidas manos. Sabía con certeza que todos y cada uno de los presentes permanecientes en el cuarto analizaban detalladamente cada liviano gesto que llevaba a cabo soltando de vez en cuando algún gritito eufórico o algunas palabras de ánimo dedicadas exclusivamente a ella. Se sentía verdaderamente reconfortada por ellos.
-Hermione, ¿Puedes oírme?-preguntó nuevamente el pelo azabache.
Llevaba alrededor de media hora haciendo la misma pregunta sin obtener respuesta alguna, aunque en ningún momento abandonó la esperanza.
Fue en ese preciso instante cuando por fin fue capaz de entreabrir los labios y proferir un leve gemido que sumergió la habitación en un silencio sepulcral.
-¡¡Llama al doctor!!-gritó la pequeña de los Weasley a alguno de sus compañeros, que salió rápidamente del cuarto.
-Hermi, Herm…-escuchó que repetía una y otra vez uno de sus mejores amigos, el cual mantenía aferrada la muñeca izquierda de la muchacha.
Intentó poder responder a aquel insistente llamamiento pero lo único que logró hacer fue inclinar levemente el rostro hacia el lugar del que provenía aquella conocidísima voz. No podía verle, pero podía imaginar con total precisión el rostro que en ese instante el chico mantenía. No era difícil vislumbrar la preocupación en un semblante que tan frecuentemente trataba. Era capaz de escudriñar entre la oscuridad que cegaba sus ojos aquellas alarmadas retinas esmeralda, ocultas tras unas gafas redondas que no reducían en absoluto la magnificencia de aquellos brillantes ojos.
Percibió dos intranquilas voces en la cercanía. Sin esfuerzo alguno, pudo distinguir una de ellas cómo la de Ronald Weasley, aunque no estaba del todo segura de a quien pertenecía la restante. Aquellos rápidos y fuertes pasos penetraron aceleradamente en el cuarto y se aproximaron a ella sin hacer hincapié en ninguno de las personas ubicadas en la estancia.
-¿Señorita Granger?-preguntó una voz desconocida-Soy el doctor Doyle, ¿Puede oírme?
Por supuesto que podía escuchar sin ningún tipo de esfuerzo sobrehumano aquella ruda voz cercana a su oído. Difícilmente hubiese podido ignorarla.
Entreabrió los labios esperando conseguir responder a aquella sencilla pregunta, pero nada. Ni un ligero sonido emergió de su quebrada garganta.
-Creo que si que es capaz de escucharle-comentó Ron examinando con sus intranquilos ojos azules el leve gesto que la castaña había efectuado.
-Ya lo veo-aseguró el doctor amablemente postrando su gran mano sabre el rostro de la invalida chica-Por lo que veo a recuperado la temperatura reglamentaria-murmuró más para sí mismo que para los presentes-Si me escucha, intente asentir-pidió.
Un simple levantamiento de mentón fue lo máximo que pudo efectuar y, verdaderamente, le pareció humillante aquella situación, se sentía una completa inútil.
-Increíble-comentó insólitamente el doctor.
¿Increíble? Increíblemente patético. Desde que había despertado no había sido capaz de hacer nada más que mover levemente su rostro y proferir un débil gemido, ¿Qué tenía aquello de increíble? Quizá fuese el hecho de que sólo había sido capaz de ejecutar aquellos despreciables actos lo que le resultaba tan sorprendente al doctor. Quizá lo que ocurría era que ya debería haberse rehabilitado por completo en vez de seguir costada en esa cama cómo un vegetal viviente.
-¿Qué ocurre?-preguntó Luna mostrando interés ante el gesto de asombro que el medimago había realizado.
-Si le soy franco, no estoy realmente seguro-se sinceró Doyle.
-Vaya novedad…-mustió el pelirrojo mostrando su intolerancia hacia, según él, los desencaminados actos que los doctores habían llevado a cabo durante varios días.
-Ronny-susurró Luna intentando calmar a su marido, el cual no volvió a proferir ni un trivial murmullo.
-Y si no está seguro de la situación en la que nuestra amiga se encuentra, ¿Qué es lo que le parece tan increíble?-quiso saber la pelirroja evidenciando, así, su curiosidad y su falta de credibilidad ante aquella extraña situación.
-Señorita Weasley, he tratado únicamente en mi larga carrera como medimago cuatro casos tan extremos cómo el que la señorita Granger padece y, en aquellas deleznables ocasiones, los pacientes murieron pocas horas tras ser atacados-explicó pacientemente el doctor-Tan sólo uno de ellos logró sobrevivir unos pocos días y fuimos incapaces de poder comunicarnos con él. Por esa serie de razones que le he revelado, me parece tan inaudita esta situación tan poco frecuente-esclareció atentamente.
Así que resultaba ser más fuerte de lo que verdaderamente creía, ¿No? ¿Era eso lo que el doctor quería explicar al mostrar su repentino asombro ante su estado, según él, insólito?
Quizá todos los demás afectados no habían recibido la misma ayuda que ella. Si no fuese por Blaise jamás hubiese despertado del coma a tiempo y eso lo sabía a la perfección. Lo que no terminaba de comprender era que, si el plazo de la maldición era de trece días, ¿Por qué los afectados sólo habían perdurado unas pocas horas o, en el mejor de los casos, unos pocos días? Quizá todos ellos no quisiesen seguir viviendo, era eso lo que Zabini le había hecho entender. Si lo hubiese deseado, hace días que su corazón hubiese dejado de bombear la sangre que ahora recorría sus venas.
Sencillamente no era fuerte, sino que había optado por la opción de seguir viviendo tras el ataque. Aquello no le convertía en un ser poderoso, sino simplemente en un ser que deseaba fervientemente la vida por encima de la muerte. Sólo eso.
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Dom Dic 28, 2008 3:04 pm

-¿Tardará en recuperarse por completo?-interrogó Harry mostrando la alegría en su esperanzada voz.
-No puedo garantizarle nada señor Potter-testificó el señor Dolly sin querer dar un dictamen concreto-Pero, al parecer, la señorita Granger se mantiene constante y progresa con rapidez. Quizá se restablezca por completo en unos días o tan sólo en unas pocas horas, aunque debo comentarle que le hablo desde mi propia perspectiva sin una evaluación concreta-advirtió al observar el semblante de cada uno de los familiares de la joven muchacha.
Nadie habló, nadie gesticuló, nadie profirió ni un liviano sonido. Sólo el silencio logró anegar sus saneados tímpanos. Despertaría, sabía que lo haría. No importaba cuanto tardase en recuperarse por completo, simplemente se contentaba con ser sabedora de que volvería a contemplar aquellos rostros colmados de cariño y amistad.
Tras algunos segundos de apaciguador sigilo, una familiar voz le retornó a la realidad que hasta entonces había deseado volver a contemplar.
-Lo siento-se excusó el individuo que acababa de ingresar en la estancia-No he podido
Su voz sonaba cansada y entrecortada. Por la manera en la que respiraba aceleradamente, supuso que había abordado el camino hacia la habitación en un apresurada carrera.
-No he podido llegarr antes-aseguró su marido aproximándose hacia ella-¿Cómo está?
Antaño había repudiado con toda su alma a aquel ser para, más tarde, al convivir junto a él, tomarle cariño. Pero ahora, ahora que sabía toda la verdad sobre cada uno de sus actos gracias a los recuerdos de Blaise que había insertado en su aturdida mente durante el coma, sólo sentía pena por él. Era sabedora de que se veía obligado a mantenerse junto a ella por ordenes de Malfoy. Quizá el tampoco sintiese nada más por ella que simple indiferencia.
-Está estable-comunicó Harry con un tono de voz que inquietó a la castaña.
-Se está recuperando-comentó Ginny con más amabilidad de la que su marido había mostrado hacia Víctor.
-¿Despertarrá?-pregunto Krum fingiendo con gran maestría, según el parecer de Hermione, preocupación por el estado en el que se encontraba su mujer.
-¿Realmente te importa?-preguntó esa vez Ron mostrando su total rechazo ante el hecho de que aquel hombre se hallase en la misma sala en la que se encontraba su mejor amiga, suceso que extrañó a la inválida.
-¿Cómo no va a incumbirrme?-preguntó el muchacho aparentemente enfadado por la suposición errónea a la cual el pelirrojo había llegado-Es mi esposa.
-¿Y dónde estabas cuando la atacaron?-preguntó Ron bastante alterado-¿Cuántas noches has pasado junto a ella durante su coma?-interrogó el chico elevando el tono de voz que hasta entonces había estado utilizando.
-Ronny…-susurró por lo bajo Luna intentando apaciguar la repentina furia de su pareja.
-Sabes que tengo razón-murmuró descaradamente a la vez que se cruzaba de brazos ante la atenta mirada de Víctor, que apretó ligeramente los puños que mantenía cerrados.
-Tú no sabes nada-aseguró el rudo joven entre dientes.
-Sé lo que he visto con mis propios ojos-mustió el pecoso recobrando lentamente la compostura.
-Ron, ya basta-rogó su hermana pequeña procurando que volviese a reinar la calma en el cuarto.
El pelirrojo murmuró entre dientes palabras incomprensibles a la vez que el ambiente parecía sosegarse de nuevo.
-¿Qué han dicho los medimagos?-quiso saber el muchacho de aspecto salvaje y bruto, semblante con el que solía volver locas a la mayor parte de mujeres que se cruzaban en su camino.
-Se recuperará-comentó Harry en un tono quizá demasiado recatado para tratarse de él.
El robusto individuo aspiró profundamente aire a la vez que dejaba escapar de entre su apretada mandíbula un leve suspiro que indagaba tranquilidad.
-No haces buena cara-comentó preocupadamente la pequeña de los Weasley, la cual recaudó una mirada fulminante que su propio hermano le dedicó.
-La verrdad es que desde que le ocurrió esto a Herrmione no he descansado demasiado-explicó Víctor sin desviar ni un simple instante su cansada vista de su mujer, la cual yacía en la cama situada en el centro de la estancia aparentemente en estado vegetal-¿Puede oírrme?
-Si-respondió Harry sin demasiado entusiasmo.
-¿Podrría hablarr con ella a solas unos minutos?-rogó el mortificado muchacho sin querer observar a aquellos que se encontraban a su alrededor observándole con desconfianza o lástima.
-Ni de coña-contestó un desconfiado Ronald Weasley, el cual se aferró a la castaña sujetando el brazo de ésta entre sus gruesos dedos.
-Ron-murmuró Luna intentando razonar con su marido-No va a pasar nada. Esperaremos fuera.
-He dicho que no-comentó recelosamente sin querer soltar a su compañera.
-Ron, es su marido-inquirió Ginny postrando su tenues ojos marrones en los azules de su hermano-No puedes impedírselo.
-¿Acaso no me has oído?-interpeló el chico pecoso sin intención alguna de separarse de la inconsciente castaña-No va a acercarse a ella.
-Ron…
-Tú también no, Harry-rogó el disgustado pelirrojo contemplando con súplica al pelo azabache.
-No nos alejaremos-aseguró el ojiverde intentando convencer a su testarudo amigo-Diez minutos.
-Cinco-mustió Ron sin despegar sus furiosos ojos claros de Krum, que mantuvo la compostura en todo momento.
-De acuerrdo-aceptó Víctor ejecutando un leve asentimiento de cabeza.
-Vamos-murmuró Luna agarrando delicadamente el tenso brazo de su esposo.
-Ni un segundo más-farfulló por lo bajo el desconfiado pelirrojo a la vez que seguía a su impaciente mujer hacia la salida.
Escuchó los firmes pasos que el muchacho producía a medida que se acercaba a ella. Tenía miedo a lo que él pudiese decirle o hacerle. Sabía que a pocos metros se encontraban sus amigos pero, ni siquiera estando seguro de ello, podía calmar su inquietud ante la situación que estaba viviendo.
-Herrmione-susurró débilmente aquel tosco joven con el que había compartido los últimos meses de su vida-Sé que puedes escucharrme.
Por supuesto que podía hacerlo. De hecho, no sólo era capaz de auscultar su voz entre el silencio que invadía cada minúsculo rincón de la sala. Era capaz de percibir cada aspiración y expiración que el chico llevaba a cabo y cada gesto que ejecutaba, pues la chaqueta que llevaba puesta crujía ante cada leve movimiento que el muchacho emprendía.
-No estoy completamente segurro de lo que sabes o lo que no-comentó nerviosamente el muchacho con voz quebrada, algo completamente inusitado en él-Perro te asegurro que nada de lo que he hecho lo he dispuesto por mi prropia libertad. Jamás he querrido dañarrte.
Frunció levemente el ceño al escuchar aquellas palabras cargadas de arrepentimiento. Quizá era cierto que el hecho de fingir que era su marido y actuar de la manera en la que había operado la mayor parte de veces no había sido idea legítima de un hombre cuya máxima aspiración en la vida había sido jugar en un equipo de Quidditch y poseer renombre y fama como siempre había ostentado pero sabía a ciencia cierta que el hecho de comportarse como en algunas ocasiones había actuado, como la primera noche en la que se había visto obligada a dormir con él en la Madriguera o la noche en la cual le había intentado retener por la fuerza para impedir que volviese a la lucha. Admitía que en aquella ocasión había podido atinar amor, un amor que hasta entonces había creído sincero, en los oscuros ojos de su marido.
-Sé que en algunas ocasiones mis métodos por retenerrte han sido poco ortodoxos, perro temía por tu vida cada vez que te separrabas de mi lado-explicó el muchacho a la vez que posaba su temblorosa mano sobre el cálido rostro de la castaña, que alzó imperceptiblemente los párpados al escuchar las sinceras palabras de Víctor-Sé que te he hecho daño y lo siento con toda mi alma. Sabes que te amo y soy completamente consciente de que tú no sientes lo mismo por mí-comentó en un todo de voz que denotaba tristeza-Perro si sigues a mi lado jurro hacerrte feliz hasta el día de tu muerrte. Te prrotegerré, te amarré y te respetarré por encima de todo, perro no me dejes. Te lo implorro Herrmione.
¿Acaso él ya era sabedor de sus futuras intenciones? ¿Sabía que Blaise le había ayudado a recobrar la memoria? No podía saberlo a ciencia cierta. De lo único que era conocedora era del hecho de que aquel hombre, por mucho que en algunas ocasiones no le hubiese tratado con el cariño necesario, le amaba. Podía notarlo en cada una de las palabras cargadas de afecto y arrepentimiento que el joven profería. Un amor no correspondido.
Sabía que él le estaba prometiendo una vida confortable a su lado sin pedir nada más que su consentimiento. Pero ella no era capaz de vivir así, no tras haber contemplado con sus ofuscados ojos el tiempo pasado junto a Malfoy. Una época feliz colmada de pasión, devoción y amorío. Era cierto que se había tratado de una fase turbulenta llena de dolor y desesperación pero, incluso así, la prefería. Tras haberse observado a ella misma en su mente todo había cambiado en su, anteriormente, confuso pensamiento. Ya no se conformaba con una vida acomodada y con un marido que le amaba. Ahora lo entendía. Si no había logrado ser feliz hasta entonces había sido por el simple acto de que ella no sentía nada más por él que simple indiferencia. No podía contentarse con lo que hasta entonces había intentado valorar creyendo en todo momento que merecía lo que acontecía a su alrededor. Ya no.
Apreció el liviano roce que el muchacho efectuó sobre su desnudo antebrazo. Por primera vez en mucho tiempo, no sintió repulsión por ese cariñoso acto que su marido había cometido. Ya no le temía ni le rechazaba. Ahora que conocía la verdad ya no se sentía tan débil e inútil y aquello influía en el hecho de que no sintiese pavor por aquel hombre que se hallaba a pocos centímetros de su estático cuerpo.
-Podrrías llegarr a amarrme con el tiempo-murmuró el afligido chico acariciando una y otra vez la pálida piel de la joven castaña que tanto adoraba-Quizá puedas algún día sentirr lo que ahorra yo siento por ti.
Fue entonces cuando por fin fue capaz de entreabrir lo suficientemente los párpados mostrando, tras éstos, unos serenos y refulgentes ojos castaños que lograron hipnotizar al muchacho dispuesto a su lado.
-Herrmione…-balbuceó en un sutil susurro manteniendo sus labios entreabiertos por el asombro.
La castaña fue capaz de esbozar una tenue sonrisa en su, hasta aquel entonces, paralizado rostro, mostrando, así, que ya no le guardaba ningún tipo de rencor a aquel fascinado chico ubicado a su lado. Con gran esfuerzo, alzó lentamente su brazo derecho en un intento por acariciar aquel descompuesto rostro que atinado menos de un metro de ella.
El chico, volviendo repentinamente en sí, agarró cuidadosamente la engarrotada mano de la muchacha entre las suyas y la acarició despaciosamente.
-Yo…yo no…-balbuceó el joven ser capaz de formar una oración que tuviese sentido alguno.
Hermione profirió un breve chistido que logró enmudecer al moreno. No deseaba seguir escuchando sus atormentadas palabras. Quería que supiese que ya no le importaba nada de lo que en un pasado él hubiese podido hacerle. Ahora tan sólo le interesaba el presente y el futuro, nada más.
-Ya han pasado exactamente cinco minutos, así que largo-mustió Ronald ingresando nuevamente en el cuarto.
-Ron, por favor-pidió una desesperada pelirroja siguiendo con apresuramiento a su hermano.
-Un acuerdo es un acuerdo-comentó el chico postrando por primera vez desde su llegada su vista hacia la cama en la que se encontraba la pareja, cuyas manos se mantenían entrelazadas.
-Ron tiene razón-corroboró Harry-Lo habíamos estipulado así-comentó penetrando en la sala seguido por una despistada muchacha rubia que dirigió directamente sus asombrados ojos de sapo, como solían apodarle en la escuela, hacia el matrimonio situado en el centro de la pequeña estancia.
-¿Herm?-logró murmurar Luna quebrantando el incómodo silencio que se había producido en la sala.
La muchacha dejó muerto su brazo derecho con la esperanza de que su marido lo soltase, cosa que hizo inmediatamente al advertir el deseo de la castaña por librarse de sus protectoras manos.
-Hermione…-susurró Ginny rompiendo en llanto a la vez que se acercaba con paso raudo hacia la cama.
Víctor se apartó apresuradamente dándole paso a la jubilosa pelirroja, que abrazó con extrema atención a la despierta joven que, finalmente, había logrado abrir por completo sus hinchados y adoloridos párpados.
Tan sólo el desgarrador llanto de la pequeña de los Weasley interrumpía el sigilo establecido en la habitación.
Con esfuerzo, volvió a alzar su brazo derecho y lo dejó caer lentamente sobre la cintura de su mejor amiga, la cual reprimió un gemido al notar el yerto brazo de la castaña sobre ella.
-No llores-logró murmurar Hermione en un casi inaudible susurro, aunque Ginny pudo escucharle con facilidad debido a su cercanía.
-N-no p-puedes l-llegar a imaginar l-las ve-veces q-que he implorado q-que su-sucediese e-esto-sollozó la pelirroja sin aflojar en ningún instante sus rígidos brazos, aferrados con dulzura al entumecido cuerpo de su mejor amiga.
-Oh, Hermione-escuchó que comentaba Luna, la cual se hallaba a su izquierda y mantenía su mano entrelaza a la suya, en la cual no sentía todavía apenas nada.
-Lo sentimos tanto…-murmuró Harry acariciando cariñosamente su rostro anegado en lágrimas de felicidad.
Pasaron algunos minutos en los que intercambió miradas cómplices con sus radiantes amigos, los cuales no cesaron de abrazarle, besarle y pedirle perdón por lo ocurrido. Pero no fue hasta que recobró completamente la vista en sus ojos cubiertos por una gruesa capa cristalina, cuando cayó en la cuenta de que su amigo pecoso no se hallaba junto a ella, sino que permanecía completamente paralizado junto a la puerta con el rostro descompuesto por el asombro.
-Ron-llamó en un débil susurro cuando logró atinar al pelirrojo entre la oscuridad que invadía la sala.
El chico salió rápidamente de su ensimismamiento y dirigió su aturdida mirada hacia la castaña recostada en la mullida cama blanca situada a pocos metros de su actual posición.
-Ron-repitió intentando aumentar el apagado volumen de su voz, cosa que no logró.
-No hagas esfuerzos-le reprendió el muchacho pelirrojo aproximándose con paso vacilante hacia la joven castaña, la cual dibujó en su tez una satisfecha sonrisa que cautivó a los presentes-No creí volver a verte sonreír-murmuró el afligido pelirrojo limpiándose con rapidez una pequeña lágrima que había logrado escapar de sus claros ojos azules.
-¿Estás llorando Ronald?-se mofó Ginny al observar, por primera vez en la vida, como su hermano lagrimeaba.
-Cierra el pico-ordenó esbozando una alegre mueca en su pecoso rostro a la vez que apartaba a la pelirroja de la castaña para, seguidamente, ocupar su lugar entre los brazos de Hermione.
-Deberríamos llamarr al doctorr-sugirió Víctor, el cual permanecía arrinconado en una esquina del cuarto intentando no llamar demasiado la atención de los presentes, cosa que, sin lugar a dudas, había logrado.
-¿Qué haces todavía aquí?-interrogó Ron con enfado al contemplar a aquel desgraciado oculto entre la oscuridad.
-Ron, por favor-rogó esta vez Hermione a la vez que negaba con el rostro para hacerle saber a su amigo que no deseaba que tratase así a Víctor.
-Está bien-rumió por lo bajo mostrando su disconformidad a la vez que volteaba los ojos y se separaba de la castaña-Voy a llamar al doctor Doyle-comunicó instantes antes de salir por la puerta corredera con una feliz sonrisa dibujada en su rostro.
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Bonnie...



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Lun Dic 29, 2008 2:29 am

Desperto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! jaja xD
sta Genial!
y victor como c disculpo cn Hermione!!! jeje
Sta genial
Publik Pronto!

santa Feliz Navidad santa
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Laila



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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   Miér Nov 17, 2010 9:24 pm

HOLA ME HA GUSTADO MUCHO TU FIC!!!! Y ME PREGUNTABA: ¿¿¿POR QUÉ NO LO CONTINUASTES??? YA PARECIA QUE SE ACERCABA EL FINAL... Y ME HA DADO UN BAJÓN AL VER QUE NO LO TERMINABAS... Sad Sad SadSad
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MensajeTema: Re: ~~~~ESCLAVA DE LA OSCURIDAD~~~~(D&H)   

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